miércoles, 8 de mayo de 2013

Visita al palacio real de Bangkok + Wat Pho

Un calor agobiante e inaguantable se había instalado esas semanas en Bangkok. Por ello veníamos aplazando nuestra visita al Gran Palacio, pero tarde o temprano íbamos a tener que conocer uno de los símbolos máximos del lugar.

Llegamos en uno de los barcos que navegan como taxis el río Chao Praya y caminamos unas pocas cuadras, cruzando un pequeño mercado y luego una gran avenida.

Resulta que como señal de respeto por tratarse de un lugar sumamente espiritual para los Thai, hay que llevar mas ropas que la que uno soporta por el clima. Mujeres con vestidos largos y hombros tapados, y los hombres con pantalones largos. Como en muchos otros templos del mundo de diferentes religiones.

Al costado de la fila alquilan ropa a los distraídos, así que a la larga no termina siendo un problema, y quizás sea lo mejor para no deshidratarse en el camino.
Bienvenida la botellita de agua que nos regalaron tras pagar la entrada.
                                         
Vamos a lo que importa.

El Gran Palacio comenzó a construirse en 1782 durante el reinado de Rama I con una doble función: Ser sede de la corte real, y lo fue por 150 años, y ubicar en los alrededores algunos ministerios y departamentos de estado y otras sedes gubernamentales. Todo esto lo encontramos dentro de una gran muralla que forma una ciudad dentro de otra ciudad.
El Gran Palacio (oficialmente conocido como พระบรมมหาราชวัง, Phra Borom Maha Ratcha Wang) es un complejo bastante grande, o enorme, si consideramos que está en pleno corazón de la ciudad. El Palacio muestra lo mejor y mas refinado de la arquitectura Tailandesa y sus valores milenarios.
Está inspirado en Ayutthaya su antigua capital del reino de Siam, la cual fue incendiada y destruída completamente por los Birmanos, que en aquellos tiempos (1767) eran la mayor potencia del sudeste asiático. 

Está junto al río Chao Phraya, las mismas aguas que vieron crecer a su antigua capital.
Los templos que se encuentran aquí dentro no me impresionaron tanto como otros en Tailandia,  pero el paseo es muy interesante y vale la pena dedicarle una mañana. Especialmente aquellos que cuenten con poco tiempo en la ciudad ya que resulta entonces indispensable para entender mas de la cultura del país.

Dentro del complejo se encuentra la famosa y amada Estatua del Buda Esmeralda (Wat Phra Kaew). La pequeña estatua, de solo 45 centímetros es el monumento religioso mas venerado de todo Tailandia. El Buda esta sentado y es de Jade y no de esmeralda com presumen.
Esta pequeña estatua fue creada en India en el 45 a.C., y recorrió un largo camino antes de llegar a su morada final en el Gran Palacio de Bangkok, pasando por Sri Lanka, donde fue robada, recapturada nuevamente en Camboya, en donde la volvieron a robar para llevarla a Laos en donde fue recapturada por última vez.
Ahora la estatua descansa plácida y bajo mucha seguridad en el Gran Palacio de Bangkok, y es vestida tres veces por año por el mismo rey en persona, según la época del año (invierno, verano, o temporada de lluvias).

Nos pusimos y sacamos los zapatos varias veces y caminamos mucho más de lo que suponíamos. Mi jean empapado se sentía mas pesado.
En otro de los tantos edificios estaba este museo, en donde exponen muchas armas de las diferentes guerras en la que el país se vió involucrado.
El guardia de blanco de la fotografía siguiente tenía cara de "pocos amigos" y no me dejo posar junto a él.

Para entrar al templo de Wat Pho(วัดโพธิ์), o del Buda inclinado o recostado hay que pagar una entrada aparte, ya que en realidad se encuentra por fuera del complejo de el Gran Palacio.

El templo es uno de los mas antiguos de Bangkok y también está entre murallas, con un patio en el que está un árbol (Ficus Religiosa) que nació de un pedazo del árbol original de la India en donde Sakhiamuni Gautamá se sento una vez durante una semana bajo su sombra a meditar.

Cuenta la leyenda que cuando empezó una terrible tormenta, Muchilinda, el rey de los nagas (serpientes), lo protegió. Gautamá logra allí la iluminación espiritual y se convierte en Buda, el iluminado.
Buda, lleno de agradecimiento para con el árbol se quedó una semana mirandolo sin parpadear.

También existe una escuela que enseña la antigua medicina Tailandesa desde hace mucho tiempo. Dicen que allí surgieron los famosos masajes Thai. No se si son mejores que en la ciudad, pero si mas caros.

La imagen del Buda recostado mide 43 mts de largo y 15 de alto. Esta enteramente recubierta en oro y bellamente decorado todo el templo hecho a medida para este gran Buda, el mas grande de Tailandia.

Descalzos recorrimos la estatua de frente primero y de espaldas después en donde se encuentran los muchos cuencos para recibir limosnas o donaciones, todo por dos estrechos pasillos llenos de gente respirándote en la nuca.
Los enormes pies del Buda están hechos de nácar y otros materiales. Fue casi lo que mas me gusto.

Lo ideal sería llegar de mañana, pero ni aquí ni en el palacio vamos a poder evitar la enorme cantidad de visitas que estos lugares reciben.

El Buda acostado representa sus últimos días cuando enseñaba a su fiel discípulo.