viernes, 7 de junio de 2013

Villa Victoria, la casa mas fea del barrio.

Cuando en 1927 Victoria Ocampo instaló  su casa prefabricada sobre dos manzanas con desnivel en la ciudad de Mar del Plata, el balneario más elegante de la época, escandalizó a la sociedad local por su estilo moderno y de madera, tan diferente a todas las demás.

Cuenta Victoria que la gente se acercaba a preguntar si acaso eso era una fábrica o quizás un establo. La nueva construcción era conocida en aquellos tiempos como "La casa mas fea del barrio".

Victoria Ocampo era una mujer de mundo, y una adelantada, en este y muchos sentidos.
Alguna vez, cuando le preguntaron acerca de "Villa Victoria", y ella describió a esta casa de verano como "Un cubo blanco y austero, de terrazas al sol y al mar".
A mi me encanta, esta y sus dos casas de Buenos Aires, con tan rica historia y diseño.

La casa, de similar estilo a aquellas de la campiña inglesa construidas durante el siglo XVIII, tiene su frente cubierto con maderas dispuestas en forma horizontal. Esta formada por dos rectángulos similares y tiene en su interior 11 cuartos, varios livings, baños y áreas de servicio.
Las partes pre fabricadas fueron importadas desde Inglaterra, luego de ser adquirida a la firma Británica Boulton & Paul ltd.
Mucho del mobiliario original aún reposa aquí, y de las paredes cuelgan algunos de sus poemas y pensamientos.

Victoria Ocampo estudió en La Sorbona y volvió a Buenos Aires para ganarse un lugar entre los mas grandes de la literatura Argentina y Americana.
En 1931 fundo la revista SUR, de la que fue directora durante cuarenta años.

Aquí , en Villa Ocampo, escribieron y vivieron muchas de las mas grandes y relevantes mentes de la época. Nunca faltaba Gabriela Mistral ni Waldo Frank, quien posiblemente fue su amante. El genial Jorge Luis Borges era otro de los habitues recibidos por ella y su pareja oficial, Adolfo Bioy Casares. Tampoco faltaba Eduardo Mallea , su hermana Silvina y tantos otros del ámbito literario, político y social. Victoria era además, una gran anfitriona.

Antes de morir Victoria vende una de las manzanas que comprendían la propiedad original, y dona la casa a la UNESCO, quien tiempo mas tarde la vende para financiar proyectos alrededor del mundo.
El parque de Villa Ocampo es muy lindo. Tiene una mescla entre cuidado y salvaje. Hay muchos arbustos y árboles exóticos. También rosas y lavandas que van perfumando los senderos.