sábado, 27 de julio de 2013

El fruto prohibido

En Asia existe una fruta que no es una fruta cualquiera. Es el "Rey de las frutas". Amado por muchos, pero detestado por la mayoría.

Esta muy presente en Malasia, Tailandia, Borneo, Laos e Indonesia. Es decir en zonas ultra tropicales.

Su fruto es espinoso por fuera y su olor fétido y ofensivo es culpable de tanto rechazo, y es que es verdad, el durián huele para la mierda. Su olor es sulfuroso y muy pesado. Es parecido al olor a ropa mojada olvidada en un bolso (les habrá pasado alguna vez). Pero no solo a eso. Hay algo de cebolla o de olor a sobaco también, y a culo y a yoghourt podrido.

Está prohibido en todos los hoteles y aeropuertos. La prohibición resulta totalmente entendible.
Es un fruto anti-social. Había que probarlo!
Cuando compré Durián para tener mi propia opinión sobre la tan infame y odiada fruta, la vendedora y todos a su alrededor reían. Yo les preguntaba que pasaba y sonriendo para abajo evitaban contestarme.

Ya en el taxi hacia el hotel empezaba a sentir un profundo e indisimulable olor que trataba de esconder con una remera (que tuve que tirar) que cubría la fruta y estaba  metida en la mochila. El taxista, que no hablaba una palabra de Inglés reía y decía - "Durian, jeje".
Yo asentía y me sorprendía con el poder de su olor.

En el hotel ya había visto un E N O R M E  cartel en la entrada que claramente prohibía el consumo de durián. Me había llamado la atención por eso lo recordaba.

"Sawadee, sawadee" le digo al portero del hotel mientras rápidamente iba hacia los ascensores de la derecha en los que por suerte no había otras personas. Seguramente deje una estela al pasar.

En el cuarto no encontre una cuchara, y como el ambiente ya empezaba a apestar decidí  comer su pulpa con mis dedos. Primero con miedo cuando me encontré con su rara consistencia, parecida a la crème brûlée. Estaba sorprendido. Es riquísimo el durían. Su sabor es finísimo.
¿Como es que puede oler tan mal?

 Más rápido y temeroso engullí un par de pedazos mas por que ya sentía como el cuarto se llenaba de su olor nauseabundo y buchón.

Tiré la fruta por el inodoro. El baño quedo clausurado y el olor nos acompaño un buen tiempo evidenciando el consumo de la fruta prohibida. Increíble.


Después, paseando por los mercados ya reconocía su olor desde lejos.
Hoy digo, que rico es el durián, y entiendo por que es "Rey de frutas". Pensándolo bien, las frutas tropicales son las que mas me gustan.