viernes, 5 de julio de 2013

La triste historia de los Xhosa

Los Xhosa son una tribu que vive en el sur de Sudáfrica, en las montañas de Lesotho y en parte de lo que actualmente es Botswana.

Nelson Mandela era descendiente de los Xhosa. Nació en Mvezo, un pequeño pueblo de Xhosaland con el nombre de Rolihlahla. Su padre era jefe del clan y hombre de confianza del rey del Clan Thembu.

Hoy hay unos 9 millones de Xhosas en Sudáfrica. Un 20% de la población de Sudáfrica habla la lengua Xhosa, que es uno de los 11 idiomas oficiales que tiene la república.

El pueblo como tal tiene su origen en un clan Nguni en Africa central. Cuando esta gente emigró hacia el sur, se encontraron con grupos de Khoisan con quienes se mezclaron y convivieron en armonía durante siglos en su marcha hacia el sur del continente.

Entre los Xhosa se le debe mucho respeto a los mayores, quienes toman las decisiones importantes y son los primeros en recibir la comida que comparte el clan. Si uno quiere hablar con alguien mayor, tiene que referirse a este como padre, abuelo, etc.
Todos reciben un nombre con un significado especial en su lengua, pero cuando el chico va al colegio se le pone uno en inglés, tipo James, o Peter. A las mujeres además, la suegra les vuelve a cambiar el nombre cuando estas se casan.

Los matrimonios eran convenidos por las familias luego de que se pactase  un precio por la novia que generalmente rondaba las 10 vacas. La novia era secuestrada por la familia del hombre. Se la llevaban a una choza y solo después empezaban las negociaciones.
Para los Xhosa la vestimenta es muy importante pues funciona como una suerte de lenguaje simbólico. De esa manera los Xhosa saben el rango social del resto de la tribu, o su estado marital. Las mujeres casadas siempre llevan sus cabezas cubiertas. Las recién casadas llevarán un especie de turbante que llevan a la altura de los ojos hasta el nacimiento de su primer hijo. Los hombros deben ir tapados y las mangas tienen que cubrir los antebrazos.
De la cintura para abajo llevan el Ifulu, una larga pollera generalmente decorada con cuencos. Luego están las carteras de cuero de cabra, utilizado tanto por hombres como por mujeres.
Los jóvenes se convierten en adultos solo cuando su padre o tutor lo permita, o decida que esta listo. Ahí el joven ira a una cabaña donde solo hay hombres con quienes convivirá por los próximos meses aprendiendo todo acerca de su etnia. Al final de este aprendizaje será circuncidado (Ulwaluko) y solo ahí podrá pensar en casarse. Esto sucede entre los 12 y 18 años de edad.
Aquí suceden rituales en donde se presta respeto a los antepasados.

Estaban ya establecidos con miles de vacas en el sur del continente en el SXVII .
Hacia 1705 comenzaron los primeros enfrentamientos por tierras con los Boers que venían avanzando desde el cabo hacia el norte y el este.
Cien años mas tarde serían los ingleses quienes los empujarían hacia las tierras menos fértiles del este.

Estando allí me contaron sus historias. Su historia.

                                                    LA TRISTE HISTORIA DE LOS XHOSA


Los Xhosa la estaban pasando mal. Las guerras contra los ingleses aniquilaban clanes enteros y la lucha por las tierras eran cada vez mas feroces. Además llevaban años.
El ganado que trajo el hombre blanco desde Europa exportó una enfermedad pulmonar que estaba matando a su vacas queridas. El maíz que habían cultivado estaba apestado y no pudo aprovecharse. Creían que estaban padeciendo una maldición. Tenían razón.

En abril de 1856 una adolescente llamada Nongqawuse fue con una amiga a buscar agua al río Gxarha cercano a donde vivían. Allí se le aparecieron los espíritus de tres de sus antepasados quienes le dijeron que los Xhosa tenían que matar a su propio ganado y quemar sus cultivos, y solo así  volverían los ancestrales espíritus que ayudarían a que los Xhosa vuelvan a tener ganado sano y cultivos abundantes. También echarían al mar a los colonialistas.

Tenían que terminar con la fuente de sus ingresos.

Nongqawuse volvió a su aldea y le contó a su tío, quien la cuidaba, ya que ella era huérfana, lo que había vivido un rato antes con la visión de los espíritus de tres de sus antepasados. El tío se llamaba Mhlakaza y era espiritista. Mhlakaza a su vez le transmitió al jefe supremo la profecía.
El rey, gran creyente de las tradiciones Xhosa ordenó el asesinato del ganado y la quema de los cultivos, que el 90% de la población llevó al pié de la letra.

Se estima que durante el día de la profecia, el 16 de febrero de 1857, los Xhosa mataron por orden del rey a 500.000 vacunos. Su fuente de riqueza, alimento y status social.
Todas las reservas de sorgo y maíz guardadas para el invierno se quemaron.

Tradicionalmente el sacrificio de un animal siempre ocurría durante las ceremonias o rituales Xhosa, pero este enorme acto que el pueblo hizo siguiendo la visión de una niña acabo con toda la comida del territorio dejando a los Xhosa en un estado general de hambruna.
Un tercio de la población murió. De hambre.

Las estructuras sociales se desmoronaron y mas de la mitad de los sobrevivientes emigró hacia las nuevas ciudades buscando trabajo en las minas o en los puertos. Otros se ofrecieron para trabajar casi en esclavitud en los campos de ingleses u Holandeses.
Este episodio hizo que los Xhosa sea la primer nación africana en ver tan reducida su población.

En 1878 Holanda pierde a manos de los Ingleses el dominio sobre estas tierras y es entonces donde se producen enfrentamientos aún mas sangrientos entre los Boers y los Xhosa, pero también con los Zulú, antiguos enemigos de los Xhosa.
El continente ardía.

Siguieron los años mas oscuros y tiempos de luchas en las calles y en el congreso con 20.000 muertos, la mayoría de origen Xhosa.

Las elecciones de 1994 dan como presidente a Nelson Mandela, un Xhosa. La población negra obtiene por fin derechos civiles pero no parece suficiente para curar tantas heridas del pasado.
Los Zulus reclaman mayor autonomía para sus territorios y siguen odiando a los Xhosa.
Mandela busca desde el momento uno la reconciliación entre los hermanos africanos. Lo mismo hace el gobierno siguiente buscando integrar a todos los grupos étnicos que componen su bella nación.

La violencia contra los Xhosa continúa. Hoy viven hacinados y desempleados en las peores condiciones, y se han quedado sin tierra.