viernes, 12 de julio de 2013

La verdad de la milanesa

 Los argentinos inventaron la transfusión de sangre (Dr Luis Agote), el by pass ( Dr Favaloro), el alambre de púas, el sistema dactiloscópico, el colectivo y el dulce de leche. Hicieron posible que sean millones los que disfruten de los dibujos animados y los mejores goles de la historia, y tantas otras cosas que la humanidad les debe, pero NO inventaron la milanesa.

Repasemos la historia.

La primera referencia que se tiene sobre la milanesa data de Milano del año 1134. Esta era una carne empanada aunque en este caso se trataba de una costilla de cerdo.

La milanesa tal como la conocemos pudo haber tenido su origen en Bizancio, ya que fueron ellos quienes introdujeron la receta en España en el siglo XV y posteriormente en Italia y Austria.

Argentina en ese momento no estaba ni planeada.

Ya desde mediados del 1800 el término "Schnitzel" (milanesa) era conocido en todo el imperio Austro-Húngaro incluido Milano, que les pertenecía.

Veamos.
¿Como se hace el Schnitzel?

Para hacer un Schnitzel hay que cortar una rebanada fina de carne de ternera. Para ablandarla se la golpea con un martillo. Una vez que la carne no quiere saber mas, se la empapa con una mezcla de harina y huevo batido y y luego se le tira el pan rallado hasta cubrirla completamente. De ahí al horno o a la sartén.

...O sea igual que una milanesa.

La historia (argentina) de la milanesa a la napolitana.

Corrían los años 50. Me refiero a 1950. Un tipo de Calabria tenía un restaurante llamado "El Nápoli" frente al Luna Park en Buenos Aires. Allí servía, entre otros, este popular plato tan rico y fácil de hacer. Un día (parece) se le ocurrió forrar  a la milanesa con queso, agregarle arriba una feta de jamón y dos rodajas de tomate. Lo llamó "Milanesa el Napoli". Con el tiempo se fue deformando a "Milanesa a la napolitana" tal como la conocemos todos. Un gran invento (otro).