sábado, 24 de agosto de 2013

Un museo al que le robaron los cuadros, un tranvía que ya no pasa y el encanto de siempre

Santa Teresa es uno de mis barrios preferidos en Rio de Janeiro. El barrio nació al mismo tiempo que el convento que lleva el mismo nombre en el siglo XVIII. Originalmente fue el barrio en donde se mudaron las clases mas acomodadas de la época, que querían alejarse un poco de una ciudad, que venía creciendo a gran ritmo. Con el paso de las generaciones fue perdiendo ese status de lugar exclusivo. Hoy, Santa Teresa esta rodeado de favelas, y son los artistas, los músicos y la bohemia los que coparon sus antiguas calles, dándole color al barrio.
Hoy Santa Teresa es el referente cultural de Río. Aquí hay muchas galerías de arte, bares, buena oferta culinaria, locales comerciales, y una arquitectura colonial que tiene mucho para contar.
El barrio es grande, y es incómodo. Cansa caminar por sus calles de adoquines desparejos.
Acá esta el museo Chácara de Céu. Los tiempos cambiaron. El museo  sigue siendo bueno, pero no como antes. Supo tener obras como "El baile" de Pablo Picasso, "Los jardines de Luxemburgo" de Henri Matisse, "Los dos balcones" del genial Salvador Dalí, y "Marine" de Claude Monet.

Una noche de carnaval, cuando todo el barrio estaba distraído, y de fiesta, los guardias del museo fueron sorprendidos por cuatro hombres armados con una granada, quienes, luego de sacarles las armas y de tomar como rehenes a los turistas que aún se encontraban adentro, desarmaron el circuito de cámaras y  robaron los mencionados y famosos cuadros.

Hay una zona donde confluye la vida social del barrio. Es la parte mas conocida y visitada de Santa Teresa (Largo do Guimaraes )A mi gusto es un tanto artificial. Muy tourist oriented. 
Lo mejor del barrio esta en sus calles alejadas, por las que no camina nadie; pero ojo, son frecuentes los asaltos a los turistas por la cercanía de las favelas que rodean Santa Teresa.
El último tranvía eléctrico brasileño que funcionó   se llamaba Bondinho y prestaba su servicio uniendo el centro de la ciudad, con el morro en donde esta el barrio de Santa Teresa.
El tranvía conectaba la ciudad con el barrio de Santa Teresa desde 1872. Estaba en regular estado de conservación, y a menudo se quedaba en el camino dejando a todos los pasajeros a pata. 
Todos admitían que entorpecía el tráfico y que era obsoleto. Pero es todo un simbolo para los habitantes del barrio y de la ciudad carioca.
El tren usaba un antiguo acueducto como ruta en su camino al morro, y cruzaba por los bien famosos y visitados Arcos de Lapa.
Si se lo tomaba en la primer parada cerca de la catedral, se pagaba una moneda, pero uno podía viajar gratis si lo hacía parado y colgado del lado de afuera.
El Bondinho sufrió un descarrilamiento en agosto de 2011 que le costo la vida a 5 personas y dejo herida a otras 57. Meses antes un Francés cayó desde los Arcos de Lapa al suelo y también murió.
Por estos tristes sucesos, el Bondinho dejo de prestar servicio. 3000 personas por día viajaban en el mítico tranvía desde Santa Teresa a Río y viceversa.
Con mi hermana colgados del Bondinho. Fuimos unos de los últimos pasajeros
Desde lo alto del morro en  Santa Teresa no es difícil encontrar buenas vistas, y diferentes, de la ciudad de Río de Janeiro. Eso sí, habrá que subir caminando, o quien sabe como. Bondinho is dead.