sábado, 4 de enero de 2014

Una casa hecha con botellas de plástico

Una noche en Puerto Iguazú, Misiones, muy cerca de donde se besan las fronteras de Argentina, Brasil y el Paraguay, y a pocos minutos de las fantásticas Cataratas de Iguazú, me vine, de noche y como a las apuradas, a conocer esta casa integramente hecha con botellas de plástico.

Aunque en el mundo ya han utilizado las botellas plásticas, en ese momento esta fue la primera vez que veía una de estas casas en la Argentina.

Con tanta gente en el mundo falta de una vivienda, esta podría ser una buena alternativa ecológica y social para que promuevan los países del tercer mundo.
La "Casa de las botellas", como se la conoce aquí, es una idea que tuvo el artesano Alfredo Santa Cruz, el dueño del recinto. El objetivo es que las personas tomen conciencia de que mucho de lo que usamos en nuestra vida cotidiana, y se convierte en basura, puede ser reutilizado, o aprovechado por terceros. Para muestra sobre un botón. Don Alfredo construyó esta casa, y hasta sus camas y sillones están hechos de botellas plásticas. Para las ventanas uso ingeniosamente varias cajas de Compact Disc. 
Sólo para confeccionar las paredes se necesitaron 1200 botellas de las típicas de 1.5 litros.
La casa está construida sobre estructuras portátiles, lo que podría facilitar un eventual traslado de la vivienda a otra locación, si esto fuera necesario.
Para los techos de la casa utilizaron envases de Tetra Pack, los que vienen en packs de jugos, leches y vinos baratos.  Estos "cartones metálicos" evitan el ingreso de agua, y quizás hasta cumplan una función térmica, como  lo hacen las botellas, que puestas todas juntas no transfieren ni el frío ni el calor del exterior.

No sé como se comportaría una casa así ante un caso de incendio. Tampoco sé si un poco de agua o arena adentro de las botellas podría reducir el riesgo. Pero la idea es buena.
Con mucha gracia, y siempre usando botellas de plástico, la casa presenta varios decorados, como estas flores que vemos en la foto de abajo, que embellecen la entrada a la vivienda.
Es sin duda una buena idea, y una forma baratísima y sustentable de darle techo a los que no lo tienen.