jueves, 2 de octubre de 2014

Genève, la vida alrededor del lago

En Ginebra no hay duda que uno de los protagonistas de la vida diaria de la ciudad es el Lago Leman, que Suiza y Francia comparten, aunque sea a los helvéticos quienes les toque la parte mas grande de este espejo de agua de 72 kilómetros de largo con forma Croissant con los cuernos hacia abajo.
Pese a estar situado en una zona de montañas que suele registrar temperaturas muy bajas, gracias al gran volumen de agua que posee el Lago Leman, se crea en sus alrededores un micro clima que atenúa los inviernos, liberando el calor atrapado en las aguas durante los meses de verano. Aquí Genève muestra una de sus caras mas conocidas. Cuando esta humedad se condensa, una gran neblina se instala por algunas semanas en la ciudad.

Alojarse cerca de los puentes del lago, en donde muere el Río Ródano, es una forma muy fácil de acercarse a las actividades mas destacadas del país helvético, ya que Genève lo tiene todo: Villas y viñas. Buena vida por doquier, quesos, vinos, chocolate y una gastronomía de lo mas internacional.
Bienvenue à Genève!

En los alrededores del lago, que es el verdadero centro de la segunda ciudad mas grande de Suiza, se amontonan muchos de los mejores y mas grandes hoteles de un lugar hospitalario acostumbrado a recibir gente desde hace muchos años. No por nada Genève es uno de los principales centros diplomáticos y financieros del mundo, y sede de mas de 200 organizaciones internacionales.

Ambos márgenes del lago han de ser recorridos. De un lado, en la Rive Gauche, se encuentra el cuidado casco histórico (La Vielle-Ville) del siglo XVI, que supo ser amurallado. Allí está, en uno de sus extremos, la Catedral de Saint Pierre. En esta zona hay muchos museos, anticuarios, galerías de arte, y el famoso y ponderado Jardin Anglais. También la casa mas vieja de Ginebra, y la zona universitaria.
Del otro lado, en la Rive Droite, la zona mas comercial de la ciudad, con tiendas de lujos y algunos precios en sus vidrieras que son de no creer.

Ambos margenes del lago están plagados de parques de lo mas cuidados.
Estas dos zonas que describo, componen varios barrios y están cerca de la parte mas estrecha del lago, en donde están los 5 puentes, siendo el Pont du Mont Blanc el primero y mas amplio de ellos, y desde donde se obtienen las mejores vistas al puerto, y al Jet D´Eau , ese gran "monumento" que escupe agua a 140 metros de altura, y de alguna manera se ha convertido en el símbolo de la ciudad.
Le sigue en paralelo el Pont des Bergues (peatonal), el Pont de la Machine (tambien peatonal). Son los más bellos estos tres primeros.
La elegante ciudad se destaca y es famosa por sus relojeros y relojerías (hay montones). La cantidad de entidades bancarias también llama la atención. Los hay de hasta de países que no "existen", o no son reconocidos internacionalmente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La vida diplomática es extensa, y sus calles fusionan a la perfección lo moderno y lo antiguo, pero de lo que sus habitantes están realmente orgullosos, es de ser una importante Capital Cultural Europea

Resulta agradable recorrer sus muchos parques, la mayoría cercanos al Lago Leman, sus comercios y calles de ambiente cosmopolita en donde se oyen mil idiomas.

 La noche hay que saber buscarla, pero Ginebra puede ser mas divertida de lo que uno sospecha.
No toque el auto, cuando en Ginebra. Es una ciudad para caminar, y mucho. O mejor aún, usar las Mouettes Genevoise, un servicio de barcos que une ambos márgenes del lago. Son 4 líneas diferentes y funcionan durante todo el año, saliendo cada diez minutos desde las siete de la mañana, y evitando a las personas, dar la vuelta al lago, lo cual demanda un tiempo considerable.
Desde los puertos de la orilla se toman las embarcaciones mas grandes que nos llevan a diferentes viñedos, ciudades, castillos y miradores, y cuya duración varía desde la media hora hasta los dos días.

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