viernes, 21 de noviembre de 2014

Museo del Vasa - El único barco del siglo XVII que sobrevive

El Vasa (o Vasamuseet) es el museo mas visitado de toda Escandinavia, y es que cuando uno lo visita puede admirar el perfecto estado de conservación del Vasa, el gran buque de guerra que fue por un brevísimo tiempo, el mas grande de la Armada de Suecia.

El 10 de agosto de 1628, y a minutos de haber zarpado desde el puerto de Estocolmo, y ante la mirada del mismísimo rey, y miles de ciudadanos, el Vasa comenzó a hundirse en las aguas del Mar Báltico.
Este buque de guerra fue uno de los 4 que encargó el Rey Gustavo Adolfo II, en un  período tenso de la historia en que las relaciones con Rusia, Polonia (gobernada por su primo Segismundo III Vasa) y Dinamarca eran de lo peor, ya que todos se disputaban el poder sobre los territorios de Escandinavia.

Mas de 400 personas de los mas diversos rubros trabajaron en el Vasa. Un barco que debía tener un destino de gloria. Un barco que llevaba el nombre de la familia reinante.
A petición del rey, iba a llevar mas cañones a bordo que ninguna nave construida hasta el momento.
En la foto inferior se ven los dos pisos destinados a los cañones. Por el inferior entro el agua que hizo hundir al Vasa.
En el fondo del mar estuvo durante mas de 333 años, hasta que en 1957, un investigador y vecino del área, dio con los restos del ansiado buque.
Lo atrayente de este descubrimiento es que en las aguas del Mar Báltico no vive ese molusco que se come la madera en aguas saladas, por lo que el estado de conservación debía ser muy bueno. Se estaba ante una oportunidad de hacer las cosas bien.

En 1961, fue rescatado de las profundidades por una expedición que lo sacó a flote en un arduo y costoso trabajo dividido en 18 etapas.
El desafio entonces era como conservarlo, ya que en contacto con el aire, la madera que ha estado en el agua, se agrieta o rompe.
Durante años, y hasta que llego a su propio museo, el Vasa fue tratado con una solución de polietileno Glicol, que penetraría la madera lentamente durante las próximas décadas.
El estado de conservación del barco es excelente. Se encuentra completo en un 98%, y para preservarlo aún mas, se encuentra en una sala muy poco iluminada, y en donde está prohibido sacar fotos con flash, razón por la cual no tengo una sola placa decente del Vasa.
Además de lo que cansa permanecer largo rato en un lugar oscuro, las temperaturas son bastante bajas, así que atención con este detalle.
El Vasa
Algunos piensan que la razón del hundimiento de este buque de guerra de debió a sus medidas poco proporcionadas. Con una distancia de 69 metros entre la proa y la popa, no podía tener una altura de 52 metros desde la punta del palo mayor, hasta la quilla. En sus tres palos podía tener mas de 10 velas alimentándose del viento, lo que lo haría aún mas inestable. Para contrarrestar el efecto, llevaba un lastre de 120 toneladas de piedras, que no fueron suficientes. Así fue, que solo cubrió 300 metros en su efímera existencia.
Por la corta distancia hacia las costas del puerto de Estocolmo, la mayoría pudo sobrevivir, pero 30 de ellos perdieron la vida hundiéndose con el orgullo que significaba el Vasa para Suecia.
El museo, que fue especialmente construido para albergar, y extremar al máximo las medidas para asegurar un óptimo estado de conservación de esta inútil joya del siglo XVII, cuenta con otros atractivos para los muchos visitantes que a diario se acercan desde todos los rincones del mundo.
Dentro del complejo del museo, además del fantástico Vasa, y de un restaurante en donde se almuerza muy bien, se expone todo lo rescatado del buque, unos 14.000 objetos.
Para entender los sucesos, y la importancia del Vasa (único barco del siglo XVII que sobrevive en nuestros días), se transmite cada hora, un film en 16 idiomas diferentes.
Hay  700 esculturas de algunos de los 200 marineros que iban a bordo del Vasa el día de su hundimiento, pero también de reyes, emperadores y deidades mitológicas.
A medida que vamos ascendiendo por los diferentes pisos alrededor del Vasa, nos vamos enterando de diferentes particularidades de la época o el barco que hacen mas entretenido el recorrido.
El museo es genial. Poder caminar alrededor de un buque original,  aprender sobre las costumbres del 1600, y admirar el trabajo que se ha hecho para mantener a esta reliquia, hacen del Vasa una visita ineludible cuando en Estocolmo.

El Museo del Vasa se encuentra en la isla Djugården, al este de Estocolmo. Antiguamente era el coto de caza del rey. Hoy alberga diversos museos, edificios históricos, el zoo y un parque de diversiones.

Se puede llegar en tranvía desde Sergels torg, la plaza mas centrica de Estocolmo, en lancha desde el bonito casco histórico, Gamla stan, o desde algunas de las islas que componen este maravilloso lugar.