miércoles, 13 de mayo de 2015

Paso Carirriñe el sector menos conocido del Parque Nacional Lanín

Cuando me enteré que el Paso Carirriñe es "solo" para hacer en vehículos 4x4, supe que mi próximo destino terminaba del otro lado de la Cordillera de los Andes, en Chile.

Estaba pasando unos días en San Martín de los Andes, un lugar al que fui cada invierno durante mitad de mi vida, e incluso he vivido allí por unos meses.
En diferentes ocasiones había salido a Chile por el Paso de Hua-Hum, el Paso Mamuil-Malal y también por el Paso Tromen. por nombrar sólo algunos de los pasos cordilleranos que nos unen a Chile desde la provincia de Neuquén, pero desconocía la existencia de este. Puede que por tratarse de un paso estival,
o quizás por no haber tenido el tipo de vehículo apropiado es que no le había prestado atención.
La ruta para llegar es la misma que nos lleva a Junín de los Andes, pero antes de llegar a la ciudad se dobla por un camino que va hacia el Lago Lolog. Se atraviesa un sector del Parque Nacional Lanín que me era desconocido en mas de la mitad del recorrido.
El camino siempre es muy lindo (como son todos dentro del parque nacional) y lo mejor que tiene es la diversidad de paisajes cada vez mas verdes que nos va ofreciendo con el correr de los kilómetros.
Cruzando el Río Curruhué
El Área Curruhué está plagado de araucarias varias veces centenarias. Este es un árbol característico de esta zona y es emblemático para los Mapuches, los antiguos pobladores que comían el piñon, el fruto que otorga este árbol, tal como sucede hoy en los restaurantes gourmets de la Patagonia.
Vamos a ir cruzando lagos a diestra y siniestra. El primero de ellos es el Curruhué Chico, distante a unos 40 kilómetros de San Martín de los Andes.
El accionar reciente de los volcanes cercanos dio origen a esta serie de lagos encadenados formadas por los sedimentos acumulados en los últimos miles de años.
Luego pasaremos por el Lago Verde, y el cercano Mallín Grande, buen punto fotográfico del trip.
En el camino, tanto del lado argentino como del chileno hay varios paradores desde donde se puede acceder a una playa. Los mismos cobran una entrada moderada y ofrecen servicios de baños, mesas, parrillas, venta de comida y carnada, o bajada para embarcaciones en los lagos en donde esta permitido. 
Tras abandonar la playa del Lago Curruhué Grande, de origen glaciario, continuamos camino hacia el control migratorio de Chile.
A 80 kilómetros de haber entrado en el camino nos encontramos con un campo de lava producto de la erupción del volcán Achén Ñiyeu hace aproximadamente 400 años, la mas reciente muestra de actividad volcánica en la región. El lugar es conocido como "El Escorial". Aquí hay dos posibilidades. La indicada es seguir un sendero que nos demandará unos 50 minutos. La segunda es escalar, hacia el otro lado del camino, las grandes piedras de lava que dejó el volcán en lo que supo ser un río que partía del Lago Epulafquen. Son mas de 7 kilómetros de lava solidificada.
Tras gozar de milenarios paisajes durante otros 75 kilómetros, un cartel nos da la Bienvenida a Chile.
A medida que nos vamos acercando a la Cordillera de los Andes, y al Océano Pacífico se hace evidente el aumento del regimen pluvial. El verde que aqui nunca fue tímido se va multiplicando con la aparición de nuevas especies de una flora ahora exuberante.  Una vez en el lado chileno se hace evidente la presencia de la Selva Valdiviana  pues la vegetación es mucho mas tupida y abundante. Como sucede en otras regiones de la frontera entre Argentina y Chile, llueve mucho mas en el lado del país transandino.

El camino podría transitarse en un auto, pero hay una subida de 200 o 300 metros con tierra muy floja que impediría terminar con éxito el cruce al país vecino.
En el control de migraciones del lado chileno nos dieron vuelta la camioneta. Dos o tres carabineros que hablaban perfecto alemán no dejaron rincón del vehículo sin revisar. Yo había hecho un alto en el camino para tomar distancia de algunos vehículos que alcancé en el camino, y cuando llegué una hora mas tarde recién estaban por terminar los trámites de la camioneta que me predecía, o sea que a cada bólido le sucedía lo mismo. Aparentemente Carirriñe era un antiguo punto de contrabando entre ambos países.
Para festejar un nuevo ingreso a Chile, hice una pequeña bajada hasta la playa de un lago. Siempre me queda la duda cuando en el país, pues por lo general, y en base a mi experiencia, muchas veces está prohibido circular por fuera del camino.
En esta parte del recorrido hay mucho mas tráfico, ya que las tierras son privadas y hay centenares de pequeñas fincas y emprendimientos turísticos.
Allí encontré un lugar reparado del viento en donde pasar un agradable rato comiendo los berries que regalaban los árboles, que como estirándose querían alcanzar las arenas en donde me encontraba.
El resto fue pavimento. Un recorrido que hasta la ciudad de Valdivia es en gran parte una ruta escénica que pasa por media docena de lagos y de pueblos. Los campos están sembrados y los árboles nos acompañan en gran parte del camino.

¿Y en Valdivia que?
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