martes, 25 de agosto de 2015

El Palacio de la Inquisición, sede del Museo Histórico de Cartagena

El Palacio de la Inquisición sede del Museo Histórico de Cartagena  se encuentra frente a la bonita Plaza Simon Bolivar, que era la antigua Plaza de la Iglesia (mas tarde Plaza Mayor de Cartagena de Indias) muy cerca de la catedral de la ciudad amurallada en donde alguna vez hubo corridas de toros.
Puerta barroca del Palacio de la Inquisición
En este mismo edificio funcionó desde 1610 uno de los tres tribunales que la Corona Española tenía para castigar a todos los herejes en los territorios de América y el Caribe. El de Cartagena era la sede principal de lo que se conocía como el Tribunal de Penas del Santo Oficio la Inquisición, que también contaba con "sucursales" en México y en Lima haciendo mal uso del Poder Real de la Corona.
Primer patio del Palacio de la Inquisición
No soy un amante de estos museos en donde muestran elementos medievales de tortura, y ya he visitado algunos de estos lugares similares en Amsterdam y en Tallin, pero en este caso mi interés consistía en visitar esta construcción colonial, sin duda una de las mas importantes de Cartagena.
Patio en el Palacio de la Inquisición
El patio con sus (hoy altas) palmeras se usa para los numerosos eventos sociales organizados por el museo, pero en antaño era la única luz que veían los hombres y mujeres desde los calabozos en donde estaban detenidos acusados de herejes, y en donde pasaban sus últimos días antes de morir. Por lo que se sabe nadie ha salido vivo de aquí.
En varias de las paredes hay largos textos
Una vez dentro del edificio se ingresa a la Sala de los Tormentos, una de las pocas habilitadas en el museo y que es donde exponen los elementos de torturas utilizados para arrancarles confesiones a los acusados de brujería (había muchos que la practicaban en Cartagena) y demás herejías.
Sugestivas pinturas entre los elementos de tortura
 Las salas habilitadas están muy bien refrigeradas, lo cual al medio día bien podría servir como un descanso a las altas temperaturas de Cartagena, y claro, para preservar a los objetos del daño de la humedad permanente de la ciudad. Al rato uno pasa frío. Ya sabemos a donde van destinados los miles de Pesos Colombianos de nuestra entrada.
Peso de las Brujas
Una balanza cuelga desde el techo. Aquí se sometía a los acusados de brujería a un interrogatorio de 25 preguntas, y luego se evaluaba el Peso de las Brujas.  Si las mujeres pesaban menos de la cuenta era por que podían volar, entonces eran sometidas al fuego de la hoguera. Cualquier mujer flaca era mirada con mala cara, pero si eran regordetas es que podrían estar poseídas por el diablo. Para saberlo eran interrogadas nuevamente quedando a la espera espera del mismo cruel destino. Como dije antes, ningún acusado ha salido vivo de aquí.
Recetas de brujería
En una de las mesas sobre los laterales de esta sala hay varias recetas utilizadas para la brujería. Muchas de lestas pócimas utilizaban animales disecados como sapos y ratones.

En Cartagena de indias hubo mas inquisiciones que en ningún otro lugar de América con motivos relacionados con rituales paganos, magia negra, brujería o cualquier manifestación religiosa llegada de la mano de los esclavos de África.
El verdugo y el hacha
Aquí nos encontramos por vez primera con una moderada serie de instrumentos de tortura. Desde los que arrancan uñas o desgarran senos, hasta los que provocan una muerte mas rápida y segura.
Tipo de horca
Aquí en la Cámara de Tormentos es donde los inquisidores trataban de arrancarles "la verdad" a sus acusados mediante imaginativos los mas imaginativos métodos de tortura. Hay alguna máquina que te cuelga de a poco, y funcionaba como una suerte de estirador corpóreo...
Aplastador de cráneos
… y otra que de a poco, y funcionando con una prensa te aplastaba el cráneo hasta que grites piedad. Imagino que mas de una vez han arrancado falsas confesiones a los torturados.
Collar de espinas
La collar de espinas ya llevaba varios años de fama entre los Inquisidores de Europa. Este en particular pesaba unos 5 kilogramos. La tortura consistía en ir apretando contra las partes blandas del cuello del acusado las filosas espinas de madera, regulando el aire por si quería confesar.
No bajes la cabeza
La Horquilla del Hereje es un instrumento de tortura usado en Europa desde el año 1500. Lo había visto en el Museo de la Tortura en Estonia. Tiene forma de llave y no te permite bajar la pera salvo que quieras chupar con tu lengua tu propia sangre y la punta metálica del elemento tortuoso, o en el peor de los casos ver rodar por el piso tu propia Nuez de Adán, que es donde posan los otros dos extremos del metal que no van apoyados contra el esternón. Una locura.
¿Siempre soñaste con tener unos centímetros mas?
Otro frecuente actor en este tipo de museos es la plataforma tipo cama en donde estiraban las extremidades de los acusados. Por alguna razón esto los hacía bostezar hasta el hastío mientras todos los músculos del cuerpo se iban fisurando por la fatiga del esfuerzo.
Patio del Aljibe
En la parte trasera de el Palacio de la Inquisición hay otros patios que antiguamente pertenecían a los otros dos solares que la Corona Española adquiriese para conformar su en Cartagena de Indias su Tribunal de Penas del Santo Oficio de la Inquisición. El Patio del Aljibe no era la gran cosa. Ni por el patio ni por su aljibe, al que se puede ingresar bajando dos o tres escalones.
Guillotina
Aquí continúa la exposición por los patios de una planta baja cada vez mas linda. Hay, como para seguir en tema, algunos de los objetos utilizados en este lugar para llevarse la vida de mas de 800 personas, como son la horca y la guillotina, que los franceses hicieron popular en su revolución de 1789, pero ya era utilizada por todos sus vecinos desde el siglo XIII.
Patio de la Huerta
Tras este patio hay un segundo que es la Antigua Huerta de la Inquisición. Este es el lugar en donde mas se aprecia el paso del tiempo en las paredes de piedra con coral. Entre la sombra de los árboles exponen algunos cañones, todos refaccionados con su carretilla (Cureña) de madera, y algunas réplicas.

(Ruido de película de suspenso) Se dice que en este patio se escuchan por las noches los gritos desgarradores de quienes allí perdieron la vida. De gatas en celo es probable que también.
Antigua Huerta de la Inquisición
En ese mismo patio me senté por un buen rato a fumar y a tomar agua mientras observaba las estatuas de piedra que podrían haber salido del bosque de estatuas del Parque Arqueológico San Agustín.
Estatuas y cañones antiguos en el Palacio de la Inquisición
El Museo Histórico de Cartagena tiene sus puertas abiertas al público en este mismo solar desde 1924, siempre con la intención de mostrarle al visitante parte de la rica historia de esta ciudad varias veces centenaria. Desde 1945 es propiedad del estado.

En la planta superior del edificio esta la Academia de Historia de Cartagena de Indias, que deja ver al visitante mas poco que nada. Entre eso poco un escudo de la ciudad de Cartagena de Indias concedido por el Rey Felipe de Castilla.

Vale aclarar que con el Movimiento Independentista de 1811, los Inquisidores fueron expulsados de Colombia, y todos los archivos que se conservaban de la ciudad fueron prendidos fuego, quizás para olvidar el período mas oscuro de la historia de Cartagena de Indias
Escudo Real concedido a Cartagena de Indias
El lugar tiene gran potencial pero hoy esta muy desaprovechado, y casi todo lo que se muestra son réplicas de la época lo que le quita mas valor aún a la visita.
En donde hoy se encuentra la Ciudad Amurallada de Cartagena habitaban antiguamente los Karib o Caribes, una tribu que vivía entre las costas de Colombia y Venezuela. En el museo exponen una serie de maquetas que nos permiten ver como estaba organizada su vida social. Su sistema me hizo acordar de alguna manera a Enkang de los Masái   
Maquetas en el Museo Histórico de Cartagena
¿Vale la pena pagar la entrada para ver lo que ofrece el Palacio de la Inquisición?
Probablemente no, pero si andan con tiempo, ya vieron todo lo mas relevante de la ciudad, tienen cierto morbo y además disfrutan de algo como puede ser la simple visita a una antigua casona colonial bien mantenida, este puede ser un buen lugar para dedicarle parte de la tarde.