jueves, 13 de agosto de 2015

El Santuario de Covadonga, un imprescindible de Asturias

Dicen que España no sería lo que es hoy sin la victoria decisiva del Rey Pelayo que hizo replegar por siempre a las tropas Musulmanas que no supieron avanzar en la complicada geografía de relieve montañoso, valles escarpados y bosques tan espesos que el reino Astur tenía como murallas naturales.  Todo sucedió en este lugar, la "Cuna de la Reconquista".
Basílica Santa María la Real de Covadonga
Como parte del recorrido por el Parque Nacional de los Picos de Europa llegamos a Covadonga, para conocer un lugar ineludible cuando se visita el Principado de Asturias. Para variar ese día también llovía y no fue nada fácil encontrar un lugar para estacionar nuestro auto alquilado.
Basílica Santa María la Real de Covadonga
Tranquila en lo mas alto de un enclave, posa la Basílica Santa María la Real de Covadonga de estilo neomedievalista y romanico y que es el orgullo de los Asturianos. La construcción puede verse desde todos los ángulos y a buena distancia.
Concluida en 1901 con fondos recolectados en todo España, vino a reemplazar al anterior templo de menor tamaño, que había quedado completamente destruido tras el incendio de 1777.
Estatua del Rey Pelayo, obra de Eduardo Zaragoza
Según las crónicas musulmanas de la época, aquí se refugiaban las tropas del Rey Pelayo, primer Monarca del Reino de Asturias.
Miles de hombres bajo el mando de Al-Ándalus (quien murió en la batalla) llegaban desde Córdoba en grandes columnas cuando fueron emboscados por las tropas al mando de Pelayo. Los Musulmanes fueron atacados con flechas y piedras desde las laderas y tuvieron que replegarse entre las montañas y en el cañón de un río que mas tarde sepultaría a unos cuantos miles bajo su lodo. Una "Intervención Divina" que permitió desarmar sólo con 300 hombres un ejército enemigo que algunos historiadores citan en 187.000 su cantidad de combatientes.
La Batalla de Covadonga fue el 28 de mayo de 722. Esta victoria le permitió a los Godos y a los Astures recuperar los territorios perdidos y otros que hasta el momento eran tierra de nadie.
Una laguna pristina parece llenarse siempre con el agua de las cascadas que surgen a los pies de la Cueva de Covadonga. Allí es costumbre arrojar una moneda a sus aguas luego de pedir un deseo o ver a las solteras beber siete sorbos de agua, lo que según la leyenda les garantizará matrimonio. Pero el significado real de la cueva es muy importante para España y los Asturianos.
Fuente de los 7 caños
Aparentemente ya en los tiempos de Rey Pelayo era venerada la figura de la Virgen María. De hecho la etimología del nombre Covadonga deriva de "Cova Dominica" o sea "La Cueva de la Señora".

Tras subir 101 escalones (que mucha gente hace de rodillas, en especial durante septiembre) se llega a la Santa Cueva de Covadonga, en las entrañas mismas del Monte Auseva. Debajo de la figura de la Virgen descansan los restos de el Rey Pelayo y también de Alfonso I.
Santuario de Covadonga
El Santuario de Covadonga es un lugar al que siempre fueron a prestar respeto los Reyes de España.
También fue visitado por Juan XXIII y Juan Pablo II. Quizás por ser el sitio en donde se pudo germinar la semilla para que tras la reconquista de los territorios al sur, hoy España sea una nación Cristiana.

Tras cruzar bosques y desandar caminos serpenteantes seguimos hacia nuestro próximo destino tratando de acercarnos al mar. En el litoral Cantábrico hay una serie de pequeños parajes. Pueblos que tienen apenas una docena de habitantes.

Desde aquí el camino continúa en paralelo al mar por una carretera de sorprendente belleza desde donde se divisan fértiles campos y los acantilados verticales, que en Busto pueden alcanzar los 80 metros de altura. Ya no llueve, pero el limpia parabrisas del auto nunca ha dejado de barrer agua del vidrio.