miércoles, 4 de noviembre de 2015

Molinos, un preferido de los Valles Calchaquíes en Salta

Molinos es un pequeño pueblo, parada obligada de los Valles Calchaquíes que cuenta con un gran valor patrimonial e histórico. Fue fundado como encomienda a mediados del siglo XVII, ahí donde se besan los ríos Luracatao y Humanao en la provincia de Salta.
En el trazado urbano de Molinos se ve la particularidad que lo diferencia de otros pueblos. Como no tiene origen religioso, el plano no se hizo alrededor de la iglesia. De hecho no hubo plano alguno. El Capitán español Diego Diez Gomez había recibido esta encomienda por los servicios prestados a la Corona Española, e hizo de esta una hacienda a la que bautizó San Pedro Nolasco de los Molinos.

Durante mas de 200 años Molinos fue el pueblo mas importante de este lado de los valles ya que por aquí pasaba el mas transitado de los caminos a Chile. El Camino del Inca que unía a Mendoza y Perú. Se conocía a este lugar como Calchaqui, El nombre actual viene por que había en la zona varios molinos para moler cereales. Con el paso del tiempo el pueblo fue creciendo en los alrededores de la antigua y exitosa hacienda.
El pueblo de Molinos me encanta, y cuando viajo por esta zona de los Valles Calchaquíes  siempre trato de quedarme a dormir acá, aunque reconozco que Cachi (distante a 30 kilómetros) muchas veces puede ser la opción mas cómoda.
Le sienta bien el paso del tiempo a este pueblo cuyo atractivo mayor consiste en la atmósfera auténtica que ofrece, y algunas construcciones interesantes del período colonial.
Entre esas construcciones uno encuentra la Iglesia San Pedro de Nolasco, de estilo Barroco con influencias Cuzqueñas, como delatan sus torres con campanario. Es de nave única con dos capillas laterales, y fue terminada en 1720, aunque funcionaba desde 1639 como oratorio.
Empotrados en el interior de una de sus paredes (en el lado derecho) descansan los restos momificados de Nicolás Severo de Isasmendi, quien la había mandado a construir años antes.

Las vigas del techo de la iglesia son de madera de cardón, muchas de las cuales son las originales. En el exterior se aprecia un balcón desde donde se ofician las misas cuando son multitudinarias. La Iglesia de San Pedro de Nolasco es Monumento Histórico Nacional desde 1942.
Las calles de Molinos son de suelo de adoquines irregulares y las casas del pueblo están hechas, como sucede casi siempre en la zona, de adobe y techos de paja y barro con tirantes de algarrobo o chañar.
En las esquinas hay casas sin ochavas y todas las paredes de las cuadras están blanqueadas a la cal, lo que le da una continuidad al trazado urbano.
La construcción mas destacada del pueblo es lo que era el casco de la Hacienda Molinos, que fuera la residencia del último Gobernador Real de la provincia de Salta. Desde aquí se fue desarrollando el pueblo de Molinos. La construcción de adobe y de gruesos muros. Las amplias galerías de los cuartos dan a algunos de los dos patios del conjunto.

Hoy funciona el Hotel Hacienda de Molinos que cuenta con restaurante y un pequeño museo. Se come bien y la atención es esmerada. Sin duda el lugar donde dormir en Molinos.
Otra de las construcciones destacables de Molinos es la casa en donde funcionara durante años el destacamento policial. Allí, en esa casa nació el jurista Indalecio Gómez, Ministro del Interior del presidente Roque Saenz Peña, y responsable de que en el país se impusiera la Ley Saenz Peña, que abogaba por un sufragio secreto, universal y obligatorio.
La casa había pertenecido a la iglesia, y varios años mas tarde, el padre de Indalecio Gómez encontró un "tapado" de oro en sus paredes. Con ello inició actividades mineras y exitosas empresas. Aquí, en esta misma casa, el joven Indalecio vio como asesinaban a su padre en 1862, siendo este una de las pocas víctimas de la Guerra Civil en Salta.
Adentro de la casa funciona el Centro de Interpretación Molinos, que cuenta con 6 completas salas (una de las cuales es para niños) en donde se repasa la historia del valle y el pueblo.
En alguna oportunidad pude adquirir aquí un fantástico y pesado poncho que guardo entre mis recuerdos del norte.
Molinos es una excelente alternativa para hacer base, por ejemplo para todos aquellos que estén haciendo La Ruta del Vino en Salta.