sábado, 19 de diciembre de 2015

Cataratas del Iguazú, una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo

Las Cataratas del Iguazú fueron votadas por cientos de miles de personas alrededor del planeta como una de las Siete Maravillas  Naturales del Mundo. Desde 1984 ya gozaban el título de ser Patrimonio Mundial de las Naciones Unidas (UNESCO), y no es para menos. El escenario natural que se encuentra dentro del Parque Nacional Iguazú, en la provincia de Misiones, y en su contra parte brasileira, el Parque Nacional do Iguaçu, nos pone la piel de gallina.
El lugar no puede dejar indiferente ni al ser más difícil de satisfacer ¡Es una verdadera maravilla! Imagino el asombro que han de haber tenido los hombres al mando de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, el "descubridor" europeo de las cataratas en 1542, muchos años antes de que se establezcan las primeras Misiones Jesuíticas en la zona, de las que tantas veces escribí en este blog. En ese momento las bautizó como "los Saltos de Santa María", pero su nombre no prevaleció con el paso del tiempo, y se los sigue conociendo con su nombre original en Guaraní, que significa "Aguas Grandes".
A lo que conocemos como "Las Cataratas del Iguazú" la forman en realidad 275 saltos de agua de diversa espectacularidad. Se encuentran en medio de la selva en uno de los tantos límites entre Argentina y Brasil, dentro del Parque Nacional Iguazú, extremo norte de la provincia de Misiones, y en su contra parte, el Parque Nacional Do Iguaçu, en el vecino estado de Paraná, en Brasil.
La gran mayoría (el 80%) se encuentra del lado argentino en las 67.720 hectáreas que están protegidas por la Administración de Parques nacionales. Sobre el 20 % restante de saltos de agua de las Cataratas del iguazú (pero que también tiene con que pelear) puedes ver lo que escribí tiempo atrás presionando Cataratas de Iguazú desde el lado Brasileño.
El Parque Nacional Iguazú fue el primero en crearse en el país. Es un espacio protegido desde 1934, aunque fue planificado muchos años antes. Al día de la fecha, y con mas de 4.000 visitantes diarios, es el parque nacional mas visitado de Argentina.

Cuando el visitante llega, lo debe hacer con tiempo. Dos días enteros es lo ideal para satisfacer la gama de programas ofrecidos (+ al menos medio día si se pretende cruzar a Brasil) en el parque nacional, y varios días mas para recorrer los atractivos culturales de la zona.

El sitio idóneo para comenzar el recorrido es el Centro de Interpretación Yvyrá Retá (algo así como "El País de los Árboles" en idioma Guaraní), en donde se explica en dos salas bien acondicionadas la enorme bio diversidad del ambiente de Selva Sub Tropical que uno está pronto a recorrer.
Tras abandonar el recinto se recorre el Sendero Verde de menos de 700 metros que conduce o regresa a la Estación Central. Allí se puede comprar comidas, bebidas y otros menesteres, pero "guay" con distraerse. Esta es tierra donde mandan los coatíes (Nasua nasua), un especie de mamifero carnívoro que es plaga en Iguazú y otras selvas de Sud y Centro América. Hay que permanecer muy atentos para no ser víctimas de sus habituales robos de comida.
Desde la Estación Garganta del Diablo hay dos opciones. Se puede regresar a la Estación Central por donde pasa la mayoría de los circuitos, o hacer el menos espectacular de los paseos en lancha que ofrece la empresa Iguazú Jungle Adventure, el Paseo Ecológico en el que los botes de goma van aguas abajo propulsados a fuerza de remo en un recorrido de 2.5 kilómetros que nos permiten adentrarnos en partes mas íntimas de este gran parque nacional.

El recorrido imperdible es el que propone el Sendero Superior, a 200 metros de la Estación Central. Su longitud es de 1.750 metros en donde se pasa por varios de los saltos de agua mas conocidos.
El salto de agua mas impresionante y famoso de las Cataratas de Iguazú, el mas fotografiado, el que sale en las postales es el conocido como "Garganta del Diablo", de una belleza que clama ruidosa con el gran caudal de agua que cae estrepitosa a través de sus múltiples saltos, empapando a los presentes con su constante rocío. Con 80 metros es el salto de agua mas alto de los 275 que componen el parque nacional. La reina del lugar tiene su pasarela desmontable.
Para llegar hasta aquí es necesario tomar el Tren Ecológico hasta Puerto Canoas, y desde ahí caminar por las pasarelas del Sendero Garganta del Diablo (unos 2.200 metros) que nos acercan a una distancia prudencial de los saltos, que además de increíbles vistas y mucho vapor de agua, ofician de frontera natural entre Argentina y Brasil.
Cada media hora o menos salen desde un muelle frente a la Isla San Martín las excursiones de 12 minutos (Aventura Náutica) que nos llevan a buena velocidad pasando por diversos saltos de agua, coronando el viaje bajo el chorro de agua de algunos de los saltos. Dan por garantido que uno vuelve empapado, así que no olviden de proteger sus equipos electrónicos. Los paseos se hacen a bordo de potentes lanchas (muy parecidas a las utilizadas en las excursiones de Los Saltos de Moconá.
En el recorrido bordea la Isla San Martín y se navega uno de los cañadones de estas tierras, que en antaño pertenecieran a Gregorio Lezama, y que vendiese por monedas como un simple trozo de selva.
Los guías capitanes van explicando la flora mas destacada del lugar, y tienen un ojo muy entrenado para encontrar fauna en donde el resto no puede verla.
Completamente mojados por el torrente de agua que nos regala el Salto Bossetti, continuamos nuestro camino nuevamente por el Sendero Superior, encontrando belleza en cada uno de los altos de agua que fuimos pasando.
Entre tanta magia uno fotografía a diestra y siniestra los Saltos Chico, el Ramirez, el Salto Dos Hermanas, el citado Bossetti (uno de los mas vistosos) o Adán y Eva entre tantos otros. Son todos espectaculares y el tenerlos tan cerca unos de los otros hacen saber que uno está ante un espectáculo natural divino en un lugar como no hay otro.
El torrente de agua parece infinito y su tronar constante sólo es interrumpido por el sonido del viento o el ocasional paso de una bandada de Urracas Azules cortando el cielo de la Selva Paranaense.
Estas maravillas naturales lucen diferentes cada año acorde al cúmulo de agua que van recogiendo los ríos en el camino productos de las generosas lluvias que recibe la región.
En esta ocasión estaba viajando con Europeos, y como anfitrión, estaba de lo mas feliz sabiendo que este es uno de esos lugares que no defraudan. Mas fue una buena idea venir a las Cataratas durante los últimos días de su visita a Argentina.
Se entiende perfectamente por que las Cataratas del Iguazú tienen la fama que tienen, y por que es el parque nacional mas visitado de Argentina, pese a que la gran mayoría de los que hasta aquí llegan tienen que recorrer al menos un millar de kilómetros desde sus hogares.
No hay duda de que las Cataratas del Iguazú son uno de esos sitios que cada mortal debiera visitar al menos una vez en sus vidas. Será un recuerdo que permanecerá por siempre en sus retinas.
Dos cosas llamaron mi atención al momento de mi visita. Primero la enorme cantidad de Guarda Parques y otros empleados que trabajan para la Administración de Parques Nacionales, y en segundo lugar como puede ser que cuando los turistas que llegan al parque nacional mas visitado de Argentina tengan que ver tanta basura arrojada a los costados de los senderos por maleducados sin que esta sea levantada por el ejército de empleados de la APN o cualquier voluntario.
Las Cataratas del Iguazú son un destino turístico por excelencia, por lo que las posibilidades de llegar son múltiples. Aunque la mayoría lo hace utilizando paquetes turísticos, es muy fácil organizar por libre una visita a este sitio, desde cualquiera de las fronteras.

Se puede llegar por vía aérea en Aerolíneas Argentinas o en LAN desde Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Salta hasta el Aeropuerto Internacional Cataratas, o desde cualquier ciudad importante de Brasil hasta el cercano aeropuerto de Foz de Iguazú o por vía terrestre desde Argentina, Brasil y/o Paraguay.
En el lado brasilero está la mejor vista de las cataratas, es verdad. Tienen el lugar muy limpio y mejor organizado que sus vecinos, pero en lado argentino está todo lo demás.