martes, 16 de febrero de 2016

La casa de los Caballeros Teutónicos

Fundada en Palestina en 1190 por nobles alemanes como una organización hospitalaria que ayudaba a los peregrinos cristianos, los Caballeros Teutónicos deciden convertirse en una Orden Militar con reconocimiento del Papa Inocencio III, tras el intento frustrado de recuperar Jerusalem durante los años de la Tercera Cruzada.
Resumiendo un poco, los Caballeros Teutónicos se instalaron en el Castillo de Monfort en Israel, pero 50 años mas tarde perdieron el castillo a mano de los sarracenos (musulmanes), obligando a la orden católica a volver a Tierra Santa a replantear como y donde continuar con su misión.

Se establecieron entonces en el Castillo de Bran, en Transilvania (actual Rumania), pero fueron expulsados por el Rey Andrés II de Hungría por no aceptar su figura por sobre la del Papa.

Con la Bula de Oro de Rímini, sancionada por el Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, Federico II Hohenstaufen (también Rey de Jerusalem, Chipre y Sicilia), el Gran Maestre de la Orden Teutónica, Hermann von Salza, tenía el derecho a gobernar en su nombre los nuevos territorios conquistados. Nace el Estado Teutónico.

Con ayuda de los reyes de Suecia y de Dinamarca, los Caballeros Teutónicos dan inicio a lo que se conoce como las Cruzadas Bálticas en donde sublevan a cientos de pueblos paganos abriendo el área para la Colonización Alemana a lo largo de toda la costa del Mar Báltico llegando a sitios tan lejanos como la actual Estonia.
El Estado Teutónico se establece en Prusia y es durante el siglo XIV que se encuentra en pleno apogeo con enormes extensiones de territorio, pero en su afán de continuar su misión religiosa, pierden la Batalla de Tannenberg  (1410) contra las tropas del Gran Ducado de Lituania y el Reino de Polonia (hecho que comente alguna vez en el post de La joya del barroco lituano) y otros pueblos cercanos y no tanto. La batalla dejo 12.000 víctimas, y es considerada como la más importante de la historia de Lituania. Desde entonces la Orden Teutónica comenzó a perder poder.

Tras la Reforma Protestante, Alberto, el Gran Maestre de la Orden, renuncia a su cargo para convertirse al Luteranismo y ser de esta manera Duque de Prusia en 1525, y que derivaría con la posterior creación del Reino de Prusia en 1701.
En 1809, Napoléon suprime la orden que pierde la mayor parte de sus iglesias católicas, pero esta logra sobrevivir bajo el ala protectora del los Habsburgo (la Casa de Austria), y es aquí, en la ciudad de Viena donde la Orden aún mantiene su asiento principal. Hasta 1929 continuó siendo una Orden Militar, y desde entonces sólo se dedican a financiar obras de caridad a lo largo de Europa Central.
Escondido en una callejuela cercana a la Catedral de San Esteban (Stephansdom) se encuentra desde 1807 el asiento de la Orden. La Deutschordenkirche, construida en estilo Gótico entre 1326 y 1375, es pequeña, de nave única y bastante austera, pero es una verdadera joya medieval en medio de la ciudad. La misma esta dedicada a Santa Isabel de Hungría (Elisabeth von Thuringen).

Sus medidas son esquetas (25 x 10). En el altar hay un retablo policromado de 1520 de la Escuela Flamenca y de autor desconocido.
Si bien la catedral fue actualizada en 1720, para darle un Estilo Barroco, la misma aún conserva mucho de su pasado Gótico.
De sus paredes cuelgan un montón de escudos heráldicos de los Grandes Maestres de la Orden Teutónica y de otros Caballeros con la fecha del año en que fueron aceptados, y que se pueden admirar en un inusual silencio.
El templo permanece por momentos cerrado al público. En el edificio contiguo a la iglesia funciona un museo en donde exhiben los tesoros de la orden, pero no tuve oportunidad de conocerlo pues no abre todos los días y para colmo sólo durante algunas horas.
 Muchos de los Grandes Maestres de la orden están enterrados aquí, en el corazón de Viena.
Como curiosidad, el genial Mozart vivió en uno de los cuartos de esta casa durante algunos meses de 1781.