sábado, 4 de junio de 2016

El Cementerio de Ohlsdorf

El Cementerio de Ohlsdorf (Ohlsdorfer friedhof) en el barrio homónimo, al norte de la ciudad de  Hamburgo (Alemania), es el segundo cementerio civil mas grande del mundo. Es un espacio de 391 hectáreas bellamente parquizadas en donde hay 12 iglesias, mas de 25.000 árboles, un puñado de historias que no deben olvidarse, y por lo menos un millón y medio de personas enterradas.




Era una de esas clásicas mañanas de inviernos no tan fríos en Hamburgo. Mientras ponía manteca en mi pan de centeno veía caer agua nieve por el ventanal del hotel en donde me estaba alojando. Pronto estaba a bordo de un Renault alquilado camino al Cementerio de Ohlsdorf. La verdad es que hasta ese momento no había prestando mayor atención en el hecho que este cementerio se encuentra en el norte de la ciudad, en un sector por el que sólo había pasado en mis caminos desde el aeropuerto hacia el centro de la ciudad, y que no tiene nada que, ni en tamaño ni en historia con los otros dos cementerios que había tenido la oportunidad de conocer en mis anteriores visitas a Hamburgo.




Apenas superé la entrada me topé a la izquierda con el enorme edificio de la Administración del Cementerio de Olhlsdorf. Como por reflejo bajé a ver de que se trataba pero prontamente me dieron a entender que ese lugar no estaba abierto al público.

El Cementerio de Ohlsdorf es grande y su visita podría demandar varias horas. Se puede recorrer caminando, en bicicleta, en auto, o a bordo de alguna de las dos líneas de colectivo (bus) que circulan por 17 kilómetros de caminos del lugar deteniendo su marcha las 25 paradas internas.
El Cementerio de Ohlsdorf recibe mas de dos millones de visitantes anuales. No sorprende si consideramos que el 40% de los entierros de Hamburgo tienen lugar aquí, pero ese día apenas pude divisar a media docena de personas.

En un lugar tan organizado como Alemania no es sorpresa, pero todo aquel visitante que esté interesado en alguna tumba en particular (ya sea un famoso o un familiar) recibirá en el Museo del Cementerio ordenes precisas y/o explicaciones en un mapa de como llegar.
El cementerio está dividido en cuatro sectores. El primero es un cementerio que guarda las tumbas de 708 soldados del Commonwealth (Mancomunidad del Imperio Británico) muertos como prisioneros de guerra de la Alemania Imperial, y de otros 300 soldados de las Fuerzas Aliadas caídos en combate en suelo alemán durante la Primera Guerra Mundial.
También están las tumbas de 1.466 pilotos de las Fuerzas Aliadas caídos en territorio Alemán. Unosaños mas tarde se sumarían a este sector del cementerio los restos de 378 soldados de varias nacionalidades que perdieron la vida en suelo Teutón.
El Cementerio de Ohlsdorf es además el lugar de descanso de las miles de víctimas que dejaron una serie de bombardeos (hasta entonces el mayor ataque aéreo jamás perpetrado) al que los Aliados llamaron Operación Gomorra, en una clara referencia bíblica que anunciaba la intencionalidad de destruir a la ciudad de Hamburgo. Los Aliados querían humillar a la población y reducir a cenizas una gran ciudad, como lo harían mas tarde en Dresden y ni hablar de Nagasaki e Hiroshima.
Hamburgo ya había sido blancos de ataques aéreos desde 1940, pero nunca hubo un acontecimiento que haya marcado a la ciudad del modo en que lo hizo la Operación Gomorra, un atroz Crimen de Guerra contra la población civil alemana.

La noche del 24 de julio de 1943 Hamburgo es atacada por 791 aviones de la Royal Air Force que arrojan mas de 2.000 toneladas de bombas sobre el centro de la ciudad. Esas bombas buscan romper techos y estructuras a modo de dejar todo "servido en bandeja" para la próxima serie de ataques. Causan una gran destrucción material.
Casi un millón de personas son desplazadas hacia áreas rurales. 1.500 perecen en este primer ataque.

Durante plena luz del día del 25 de julio, 40 aviones de la USAAF (United States od America Air Force) atacan el Puerto de Hamburgo hundiendo varios buques y destruyendo instalaciones petroleras. Antes de finalizar el día vuelven con 71 aviones que se encargan de alcanzar a la central eléctrica.
En estos dos ataques mueren poco mas de 150 civiles.

El 26 de julio la Royal Air Force vuelve a lanzar unas pocas bombas sobre el destruido centro de Hamburgo, y regresan a sus bases con ganas de causar mas daño.

El 27 de julio era un día especialmente caluroso. Aquella noche, la Royal Air Force atacó con 739 aviones bombarderos al este de la ciudad de Hamburgo, en donde sólo había población civil y ningún objetivo militar, ni nada que se le pareciera. Ese día hubo una fenomenal tormenta de fuego, tal como habían soñado los autores intelectuales de la Operación Gomorra. Ese día murieron 35.000 personas y mas de media docena de barrios de Hamburgo desaparecieron completamente del mapa.

Los mismos pilotos contaron que la temperatura alcanzada por el fuego era tal que no pudieron acercarse nuevamente hasta el 29 de julio, en donde 726 aviones de la RAF vuelven a atacar Hamburgo cargándose con otras 1000 vidas de civiles, mientras sus pilotos se quejaban por la radio del "olor a carne quemada" de los pobladores.

El séptimo y último ataque de la Operación Gomorra se produjo entre la noche del 2 y 3 de agosto, cuando 740 aviones de la RAF se concentraron en destruir lo poco que quedaba en pie en los alrededores del centro de Hamburgo. La Operación Gomorra estaba concluída. Ya no quedaba nada por destruir.
En el medio del camposanto hay un monumento que es obra de Gerhardt Marcks (Movimiento Bauhaus). Un lugar que llama al respeto e invita a la reflexión. En su interior hay una escultura llamada "Ride over the River Styx" que evoca al barquero Caronte que en la Mitología Griega llevaba las almas de los muertos al mas allá a través de la Laguna Estigia o el Río Aqueronte.
En los próximos meses pudieron recuperarse 36.947 cadáveres calcinados por los devastadores efectos de la Operación Gomorra.  La mayoría de los cuerpos no pudieron ser identificados por los daños que presentaban, y se encuentran enterrados en forma de cruz alrededor del monumento.
Unos tablones de madera marcan el barrio en donde fueron encontradas las víctimas de estos cobardes ataques, todas ellas tratando de escapar de una muerte que no tuvo que ser.