martes, 16 de agosto de 2016

En Santiago de Compostela

Esa primera vez hubiera querido llegar como peregrino a Santiago de Compostela, tal como millones de personas lo han hecho desde 1075, o quizás en época de carnavales, sin embargo en una pasada de dos noches y una media tarde sin lluvias ni lloviznas me pude conformar con conocer el centro histórico (gran parte de esta ciudad de unos 100.000 habitantes) y poco mas de la bella, muy verde y también gris, interesante, notable, e histórica capital de Galicia, en el noroeste de España.

Esta ciudad fue bautizada por los Romanos como Gallaecia, en una época en la que se conocía a este territorio como Finis Terrae, por ser el punto mas occidental del cual se tenía conocimiento. Pronto esta ciudad pasaría a engrosar la lista de lugares a donde he de volver.

Quizás un buen momento para comenzar con la rica historia de esta ciudad son los alrededores del año 1.000, cuando la nobleza Gallega derrota definitivamente a los Vikingos que atacaban y asolaban al asentamiento poblacional desde 840. A partir de entonces la ciudad experimentó durante dos siglos un crecimiento demográfico importante hasta la llegada de Fernando III "El Santo" en 1217. La suerte de Galicia fue de irregular a muy mala, comenzando un espiral de pobreza y decadencia que parece haber terminado sólo 40 años atrás.
Convento e Iglesia de San Francisco
Cuenta la historia que la primera construcción de lo que hoy es el Convento e Iglesia de San Francisco fue encomendada a un vecino carbonero de La Coruña por el propio San Francisco de Asís en 1214, tras una visita que este había efectuado a Santiago de Compostela. El carbonero parece haber financiado la obra con un tesoro develado tiempo antes por el Santo.

En 1742 comenzaron las obras de la actual iglesia de San Francisco de Val de Deus, cuando la estructura del anterior templo se desplomó. La edificación se hizo mas grande, pues en ese momento había un millón y medio de personas viviendo en Galicia, desde entonces y hasta hace 40 años atrás, Galicia experimentó un éxodo masivo de su población, toda escapando de la pobreza.

Desde allí tomamos la Rúa de San Francisco, pasando por muchas de las estrechas callejuelas del centro histórico hasta la Plaza Obradoiro, que concentra varios de los edificios mas significativos de esta ciudad Gallega.
Hostal dos Reis Católicos
El Hostal dos Reis Católicos fue mandado a construir en 1486 por orden de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, conocidos como "Los Reyes Católicos". La idea fue dar asilo y sanear a los peregrinos que concluían el Camino de Santiago. El Hospital de los Reyes Católicos, obra del arquitecto Enrique Egás, funcionó desde 1492, mismo año del "Descubrimiento de América".

Su fachada fue concluida en 1771 y es de un estilo Barroco muy raro que sólo es posible encontrar en algunos pocos pueblos de España, y es uno de esos sitios que guardan un aura especial.
Catedral de Santiago de Compostela
La Catedral de Santiago de Compostela es el símbolo máximo de esta ciudad que supo y sabe ser un punto religioso sumamente importante de Europa. Está rodeada de cuatro espectaculares plazas y marca el Kilómetro Cero de todo Camino de Santiago.
Está en ese mismo lugar desde que en 813 el Rey Alfonso III de Asturias mandase a construir una iglesia en donde poco tiempo antes habían encontrado el cuerpo decapitado de Santiago El Mayor, uno de los 12 Apóstoles y Patrono de España.
Esa primera construcción fue destruida por los musulmanes. La actual de 1075 es de piedra de granito cortada en la misma plaza frente a la catedral, que por eso lleva el nombre de Obradoiro.

La Catedral de Santiago de Compostela es un lugar impresionante que uno no puede dejar de mirar, en especial para quienes gustamos de este tipo de arquitectura medieval. Toda la ciudad parece haber sido construida alrededor de ella.
Casa do Cabildo
Si la Plaza Obradoiro es el punto neurálgico de la capital Gallega, para muchos, la Plaza de Platerías es la mas bonita de la ciudad. A uno de sus lados se encuentra la Casa do Cabildo (también conocida como Casa de la Estrella) que es la construcción Barroca mas importante de Santiago de Compostela. La construcción tiene una fachada falsa para unificar visualmente a dos casas. El resultado del arquitecto Clemente Fernández Sarela es excelente.
Fuente de los Caballos
La Fuente de los Caballos en la misma Plaza de Platerías es muy querida entre los Compostelanos.
Del agua parece emerger un pedestal con una figura femenina que lleva en su brazo la estrella de Compostela. Por debajo, cuatro caballos escupen agua en cuatro direcciones diferentes. Dicen que en esta fuente se inspiro Federico García Lorca para su poema en Gallego " Danza da lúa en Santiago", refiriéndose a ella como la "Fuente del Sueño".

Miles de viajeros se acercan hasta esta fuente cada año para tirar una moneda a sus aguas, y pedir el deseo de volver a esta histórica ciudad. El sonido de las Gaitas nos recuerda el pasado Celta de Galicia.
El casco histórico de Santiago de Compostela es uno de esos lugares del planeta en donde se come bien en cualquier lado, y en cualquier época del año. Galicia saca chapa de su ruralidad que queda reflejada en la frescura y sabor de sus platos y sopas.
El pulpo á feira, es la estrella indiscutida de Galicia. Nadie lo hace mejor que ellos. Tienen muy buenos embutidos y Chicharrones mas ricos que los de México. También hacen frita la sardina y hacen culto a la sopa, siendo el "Caldo Gallego" la opción mas popular entre los turistas.

En la Rua do Franco hay literalmente cientos de restaurantes para darle rienda suelta al sabor. Mucho ajo, mucho vino y un ambiente universitario que le pone mucha onda a los sitios.
Desde ahí quedamos muy cerca de la Plaza de Fonseca.
Plaza de Fonseca
La Plaza de Fonseca resulta un lugar ideal para hacer una breve parada, quizás tras el almuerzo. Allí estaba la casa del arzobispo Alfonso III (nada que ver con el antes citado Rey Alfonso) en donde se impartieron clases desde 1544. Mas tarde fue sede de la Universidad de Santiago de Compostela. Una fuente hace de centro de esta plaza que parece un mundo a parte de tranquilidad, y a escasos metros de las plazas mas importantes de la ciudad.

Santiago de Compostela está llena jóvenes, buen ambiente y comida. Historia y músicos callejeros. Un lugar que parece haber existido desde siempre y sin embargo parece estar renaciendo.