sábado, 9 de septiembre de 2017

Preparativos en Windhoek

Ubicada casi en el centro geográfico del país entre el desierto del Kalahari y el Océano Atlántico, Windhoek es la capital de Namibia. Allí, rodeados de montañas viven unas 350.000 personas, lo que hacen de esta la ciudad mas poblada y epicentro de las actividades sociales, culturales y económicas del país.

Recién en 1840, Windhoek tuvo su primer asentamiento, luego de que Jonker Afrikaner montara una iglesia. De eso no queda registro. Las guerras entre los Herero (norte) y los Nama (sur) todo lo destruyeron.
Oficialmente fue fundada por los alemanes el 18 de octubre de 1890, cuando fue colocada la piedra fundacional en el Alte Feste, o sea el viejo fuerte, justo en el medio de la zona de amortización entre los territorios de los Nama y los Herero.


Día 3:
Antes de las nueve de la mañana todos habíamos desayunado, y la mayoría había hecho el check-out del hotel. Desde allí nos fuimos hasta la sede de ASCO a resolver el tema del alquiler de las camionetas que íbamos a utilizar los próximos 5.000 kilómetros. El trámite fue largo. Sobre todo entender como era el tema de la responsabilidad civil y del (casi seguro) daño vehícular con los seguros. Nadie quería encontrarse con una sorpresa en su tarjeta de crédito. Una vez resuelto el tema nos hicieron ver un video que explicaba como proceder en ciertas situaciones (lógica física del vehículo), y finalmente la entrega de las camionetas. Aquí pudimos ahorrarnos un tiempo ya que todos conocíamos como funcionan las 4x4.
Entrega y funcionamiento del equipamiento. Las Toyota Hilux vienen equipadas con:

- Dos sillas cómodas con apoya vasos
- Una mesa de aluminio plegable
- Un kit completo de vajilla, con cacerolas, cubiertos, y todo lo necesario para unas noches de camping.
- Dos garrafas de gas
- Una luz LED 
- Un tanque de agua de 40 litros con una práctica manguera
- Un cajón plástico para colocar la comida que no requiere refrigeración
- Unas muy buenas heladeras que incluso congelan. Para nuestra seguridad se alimentan de una segunda batería por lo que no ponen en riesgo el arranque al día siguiente.
- Doble tanque de combustible (160 litros) para una mayor autonomía

Las camionetas tienen una carpa de techo de muy buena calidad. Se abre como un libro siempre y cuando nos dejemos audar por su escalera, que a la vez va hacer de soporte para una de sus mitades. Adentro nos espera un colchón de alta densidad, almohadas y una manta para taparnos. El mecanismo es muy sencillo, y salvo el cierre que cubre a la carpa, que abrirlo a veces resultaba muy difícil, esta es la envidia de las carpas. Lo del cierre lo solucionamos aplicando jabón.

Para terminar, las camionetas vienen dotadas con el "equipamiento de rescate". Para cualquier entusiasta del off road, este resultará insuficiente, y lo que es peor, de mala calidad. No nos preocupaba en absoluto, pues contamos con ingenio y experiencia, y no nos íbamos a enfrentar a ningún terreno mas adverso de los que hacemos "en casa".
- Una pala corta y plegable
- Una linga corta y de mala calidad. En alguna oportunidad la sacamos de la bolsa para ayudar a unos turistas alemanes que estaban enterrados en la arena.
- Dos grilletes de muy baja calidad
- Kit básico de herramientas

Algunos, los mas "rápidos", pudieron hacerse de las Toyota Land Cruiser, un verdadero clásico de la marca nipona que ha demostrado su eficacia y confiablidad en los terrenos mas duros. Estas vienen
dotadas de un poco mas de equipamiento, como suspensiones elevadas, un Hi-Lift, y alguna cosa más

Desde allí nos fuimos al Merua Mall, en donde aparentemente se encuentra uno de los mejores supermercados de Windhoek. Comparado con los de Argentina, el supermercado era un lujo, lleno de mercadería interesante para probar en nuestros próximos días. Allí nos hicimos de carnes, bebidas varias, fiambres y enlatados. Con mi novia nos hicimos de dos cámaras Gopro y algunos productos para mejorar la calidad de vida de algunas futuras noches de camping.

Parte del grupo partió hacía el pueblo de Solitaire mientras resolvía, muerto de sueño, algunas cuestiones pendientes en la capital de Namibia.
Esa noche volvería a dormir en el Safari. Esta vez conoceríamos The Acacia, el segundo de los restaurantes del hotel, y nuevamente me costaría conciliar el sueño.