viernes, 1 de diciembre de 2017

Parque Nacional Etosha - sector Halali

Halali es uno de los sectores preferidos de Etosha y también el cuerno que los alemanes hacían sonar para marcar el final de la cacería. Ellos sabían desde hace años de la majestuosidad de este lugar con una alto número de animales salvajes. Para honrar a la vida y a la fauna, se decidió llamar así a este sector del Parque Nacional Etosha, que tiene sus puertas abiertas al público desde 1967.
Día 9:
El mejor momento para vistar Etosha National Park es durante los meses de invierno, cuando el clima seco obliga a los animales a concentrarse en las cercanías de los pocos pocos pozos de agua que existen en la zona. Si bien en el parque nacional habitan decenas de miles de animales, de esta manera es mucho mas fácil divisarlos, ya que el lugar es inmenso.
La "cara negativa" durante este período son las partículas de tierra que quedan suspendidas eternamente en el aire, y aunque a mi gusto y entender le dan a Etosha una cara única, son muchos los que se quejan de la dificultad de tomar fotografías. Las lluvias del verano enverdecen todo el entorno y el ambiente es mucho mas diáfano.
Nuestro primer día en Okuakuejo nos había dejado satisfechos, y en el sector de Halali las cosas solo podían mejorar. Apenas salimos del campamento, ya desayunados y prontos a seguir recorriendo este lugar nos cruzamos con una pequeña manada de Gemsbok u Órice del Cabo. Estos antílopes sólo habitan en Namibia, Botswana, una región de Zimbabwe y buena parte de Sudáfrica. Son muy buscados como trofeo entre los cazadores por el largo de sus cuernos casi rectos.
Machos y Hembras, ambos superan los 200 kilogramos, y siempre llevan puestas sus medias blancas.
Se mueven en manadas mixtas que con frecuencia alcanzan los 40 ejemplares, e incluso mas durante las épocas de lluvias.
Un rato mas tarde nos cruzamos con uno de los 4.000 ejemplares de avestruz que se pasean por el Parque Nacional Etosha. Sus proporciones no tienen rival. Pueden medir tres metros de altura y pesar hasta 220 kilos. El avestruz (Struthio camelus) es el ave mas grande del mundo y sólo vive en zonas áridas del continente africano, siempre por debajo de la Línea del Ecuador.
El avestruz no puede volar pero a diferencia de otras aves alcanza buenas velocidades corriendo. Sus patas son muy poderosas y son utilizadas para defenderse.
Los machos cumplen un papel protagónico. Tras dedicarle unos minutos a los cortejos (un tipo de baile) se aparea con hasta 5 hembras. Cada una de ellas pondrá hasta 50 huevos que serán incubados básicamente por los machos en nidos previamente excavados en la tierra.
Hay que mirar al horizonte para ver animales pero también al suelo, si es que queremos ver ejemplares de Suricatas. La mas pequeña y simpática de las mangostas habita en los alrededores del Desierto del Kalahari, siempre en zonas áridas cerca de rocas o suelos duros. En ese ambiente, la suricata encuentra variedad de insectos (son inmunes a las picaduras de arañas y escorpiones), huevos y pequeños invertebrados para alimentarse.
Las suricatas ven muy bien a larga distancia, lo que les da la oportunidad de protegerse de sus enemigos, corriendo hacia sus madrigueras, de las cuales nunca se alejan demasiado. A corta distancia tienen una visión pésima, y si no puede correr, una suricata no dudará en atacar.
En un momento determinado encontramos la posibilidad de salirnos del camino y en un grupete de árboles pudimos sorprendernos con los nidos de Tejedor Republicano, un tipo de ave que sólo habita en los alrededores del Desierto del Kalahari. Estos nidos funcionan como verdaderas estructuras sociales multi generacionales y muy bien organizadas. Las partes externas de los nidos regala sombra durante los calurosos días, y las cámaras internas dan calor durante las noches o los meses de invierno.
El Tejedor Republicano obtiene el agua necesaria para vivir mediante la ingesta de insectos, razón por la cual puede sobrevivir en los ambientes mas secos.
Entre los bosques, sabanas y pastizales de casi todo el continente africano, habitan las jirafas. En el Parque Nacional Etosha hay de dos tipos. La Giraffa camelopardalis angolensis constituye una sub especie propia del lugar.
La jirafa es el mamífero mas alto del mundo. Al igual que otros hervíboros de África, como el elefante, se alimenta de unos 35 kilos diarios de hojas de acacia o baobabs que ramonea de las copas de los árboles con la ayuda de su muy larga lengua azul. Siempre come en zonas abiertas desde donde podrá divisar a un posible depredador (leones y hienas).
Las jirafas no crean fuertes vínculos sociales y es común que cambien de compañeros de torre (como se conoce a las manadas) varias veces por día, sin embargo siempre se mueven en grupo.
Al carecer de cuerdas vocales las jirafas parecen mudas pero se comunican entre sí por intrasonido.

Los griegos veían en las jirafas un "camello con vestido de leopardo". Como los camellos puede sobrevivir algunos días sin beber agua, y cuando lo hace, abriendo sus patas y agachando su largo cuello, es cuando mayor riesgo corre de ser atacada por un depredador.
La jirafa apenas duerme dos horas por día. Tienen piernas muy fuertes que le permiten permanecer paradas casi toda su vida. Una patada puede matar a un león.
La jirafa tiene un enorme corazón de unos 12 kilos con un complejo sistema cardiovascular dado las peculiaridades de su singular fisionomía.

Dicen que este sector del Parque Nacional Etosha, a medio camino entre Okuakuejo y Namutoni, es donde mas posibilidades hay de observar leones, pero la verdad es que ninguno de nosotros tuvo, en esta oportunidad, la suerte de ver al "rey de los animales". Ni siquiera aquellos que madrugaron para hacer uno de los safaris que ofrecen los de Namibia Wildlife Resorts (NWR) por áreas que permanecen cerradas al público general.
Etosha no decepciona. Puede que falten leones, pero a cambio podemos ver algunos de los elefantes mas grandes de África, rinocerontes blancos y negros, etc. En total habitan 114 especies de animales, siendo la gacela el mas numeroso, y seguidos por las cebras. Hay 110 especies de reptiles (pude ver uno sólo) y 340 especies de pájaros.
Si bien los tres campamentos del Parque Nacional Etosha tienen charcas nocturnas iluminadas, todos los visitantes coinciden en que la mejor de ellas es la de nombre Moringa, en Halali. No defraudó para nada aquella noche cuando apenas llegados vimos aparecer un ejemplar de Rinoceronte Blanco que se prestaba a tomar agua. Eramos decenas de personas observando en un absoluto silencio sólo interrumpido por los interminables "clicks" de las máquinas de fotos. Mas tarde se sumaron dos ejemplares de Rinocerontes Negros, animales con posibilidad de desaparecer y mucho mas difíciles de avistar.
Aquel segundo día recorriendo el Parque Nacional Etosha había sido inolvidable. Es fácil tomarle el gusto a este lugar con ese paisaje tan particular donde se hace cada vez mas habitual el avistamiento de fauna, y no hay nada mejor que la posibilidad de hacerlo por libre.
Al día siguiente conoceríamos Namutoni, el sector con mas historia de Etosha.