viernes, 4 de mayo de 2018

Delta de Okavango

Tras un reparador descanso en el Nata Lodge salimos sin apuro hacia la ciudad de Maun. En la ruta nos paró la policía por exceso de velocidad. Era verdad. Había carteles alertando de una velocidad máxima de 80 por estar en áreas protegidas, y veníamos a casi 120 kilómetros por hora. Nos muestran las cámaras y una lista que según el exceso tenía su coste en Pulas, la mondeda local.
Pudimos llegar a tiempo para tomar un paseo en lancha por algunos brazos de este gran delta. 
El capitán de la embarcación sabía donde ir, peo no pudimoa divisar animal alguno en todo el recorrido. 

Nos dedicamos entonces a la observación de aves, y ya que había un experto entre nosotros aprendimos algo sobre algunos de estos pájaros. 
Pese a no ver animales fue un plácido recorrido en contacto con la naturaleza .