jueves, 7 de noviembre de 2019

La puerta de Mileto

La Puerta de Mileto es una monumental y atractiva puerta de mármol construída en algún momento entre los años 120 a 130 d.C. El siglo II fue uno de paz y prosperidad en todo el mundo. Muchos conocen a este período como "El Siglo de Oro". En aquellos tiempos reinaba el emperador Adriano y el Imperio romano tuvo su mayor extension.
Todo lo que hoy es Turquía también formaba parte de la autoridad romana. En el norte de la región de Anatolía existía la ciudad de Mileto. Con salida al Mar Egeo y un puerto desde dónde comerciar. Mileto había sido siglos atrás la más rica y grande de todas las ciudades griegas.
Uno de los imperdibles en Berlín es el Museo del Pérgamo, no es vano es el más visitado de la capital alemana. El museo fue el último en abrir sus puertas en 1930 y es uno de los 5 que existen en la Museumsinsel (Isla de los Museos), que forman parte del Patrimonio de la Humanidad de UNESCO desde 1999.

El escenario en dónde están armadas la Puerta de Mileto y Puerta de Ishtar es ideal, ya que a diferencia de otros en el mundo, la enorme mayoría, el Museo del Pérgamo se diseñó alrededor de las piezas a exhibir, por la que cada sala les calza como un guante.
En la Sala de Arquitectura Romana se puede apreciar esta monumental puerta de mármol de 30 metros de ancho y 16 de alto divididos en solo dos plantas. En cada nicho había estatuas de emperadores.
Esta Puerta bellamente ornamentada separaba la plaza pública del Mercado sur. En una ciudad próspera y bien comunicada como lo era Mileto, los mercados eran lugares muy importantes. Tal es así qué, unos siglos más tarde, el emperador Justiniano incorporó la Puerta del Mercado de Mileto a las murallas de la ciudad en 538

Según cuenta la historia, la Puerta de Mileto fue reconstruida al menos en dos ocasiones. La primera tras un terremoto en el siglo III, y la segunda cuando colapsó por el mismo motivo en el siglo X.

El arqueólogo Theodor Wiegand estuvo trabajando en Mileto entre 1899 y 1911. Tras llevar unas partes del pórtico hasta Berlín, se las mostró al Kaiser Federico Guillermo de Prusia, último emperador del Imperio Alemán. El Kaiser quedó tan impresionado que quizo que la Puerta de Mileto estuviera entera y de pié en el Museo del Pérgamo, en su tan querida Berlín. Así fué como 750 toneladas más tarde, gran parte de las piezas se encontraban en el museo, pero pararla no fue fácil. Hubo que emplear material de relleno y mucho acero.

La Puerta de Mileto sufrió algunos daños de consideración durante los bombardeos a Berlín de la Segunda Guerra Mundial. cuándo parte de la estructura colapsó con la caída de la claraboya del techo del museo. También hay marcas de balas de metralletas.
En el centro mismo de la Sala de Arquitrectura Romana hay un mosaico muy bien conservado que se encontró en el triclinio de una vivienda privada de la ciudad de Mileto. Un triclinio es como se denominaba a los comedores en las construcciones romanas. Las casas más ricas podían tener varios orientados en diferentes direcciones (norte, este y sur) para usar en cada una de las estaciones del año.
En el mosaico podemos apreciar en el centro la figura de el cantante Orfeo. Está sentado en un banco de piedra con una cítara (instrumento) en su mano izquierda.