lunes, 8 de septiembre de 2014

Uhmlanga, mi base en KwaZulu Natal

Llegué a Uhmlanga de pura casualidad luego de fracasar sistemáticamente en encontrar un hotel en Durban. Tenía ese día Una puntería bárbara
No me quedaba un centavo en el bolsillo. Todo mi dinero se lo había dado al policía que me persiguió por el autopista.

Uhmlanga resultó de lo mas agradable. Primero pasé a mirar el The Oyster Box. Me gustaba la ubicación y su diseño. Aquí reciben gente desde 1869, cuando Uhmlanga siquiera existía. Desde los años 30 es un hotel de lujo con huéspedes de la talla del Principe Alberto II de Mónaco y la Princesa Charlene quienes eligieron este lugar para pasar su luna de miel en julio del 2011.

Ese día era sábado a la noche y había un quilombo tremendo en Durban y muchísimo movimiento en Uhmlanga. Aprovechando que se veía de lo mas seguro, bajé a procurarme un poco de comida. Ya era tarde. Había muy buen ambiente en sus calles y bares, y apenas un lugar libre en donde sentarse.
Estaba sorprendido por la gente bien vestida y los autos que pasaban.

Uhmlanga es una zona muy bonita unos 20 kilómetros al norte de Durban. Es un área elegida por los mas adinerados para vivir o pasar los fines de semana, y la cercanía al centro de la ciudad y su buena conexión con el aeropuerto, lo hacen un lugar muy deseado para los turistas que llegan de todo el mundo a esta zona con mas de 200 kilómetros de playas doradas.
Cuando en Uhmlanga, todo parece estar destinado al placer. La ciudad esta muy cuidada y como no falta nada para distraer al visitante (hay todo tipo de actividades en la urbe y alrededores) perfectamente puede considerarse como un gran destino vacacional.
El lugar parece hecho para caminar, y si bien no está prohibido circular en auto, las calles están diseñadas de tal manera que uno prefiera estacionar y seguir de a pata (especialmente durante los fines de semana, en donde circular se hace realmente difícil).
Decidí hacer de Uhmlanga mi base para recorrer las varias playas y montañas de la provincia de KwaZulu Natal , como El Valle de las Mil Colinas, visitar algunos parques nacionales y pegarme unas buenas caminatas por la nueva promenade que se extiende a lo largo de 3 kilómetros, terminando en la laguna de Uhmlanga, en donde hay un sendero que atraviesa un bosque y te lleva a un cañaveral, tan típico de este área de Sudáfrica. De hecho, el nombre Uhmlanga en idioma Zulú, es "Lugar de las Cañas".
El sendero demanda poco mas de una hora, y es mejor hacerlo durante el día, y no muy temprano en la mañana ya que se juntan algunos vagabundos. Se puede ver monos con facilidad y es un buen lugar para los observadores de aves.
Enclavado muy cerca de la costa, el Faro de Uhmlanga, de 21 metros de altura, alerta a las embarcaciones sobre las fuertes corrientes de agua que suelen suceder ene estas costas. Su luz se ve a 24 millas náuticas de distancia.
El faro es de 1954, y es automático desde la primera hora. Lo hicieron para reemplazar al antiguo faro de 1869, destruído y corroído por el paso del tiempo.
Se puede visitar (las oficinas están en el Oyster Box).
Las playas de Uhmlanga son muy limpias, y salvo la parte de las rocas, seguras. Todos los días se revisan a la vista de todos las redes para los tiburones, que en esta zona los hay, y de a montones.
Las cálidas aguas y la arena se van aclarando hacia el este del país y del continente.
A poca distancia se ven los barcos cargueros esperando su turno de entrada al ajetreado puerto de Durban, el mas grande de África y el cuarto del hemisferio sur.
En el año 2007, las autoridades decidieron construir un muelle duradero, ya que el anterior se desmoronaba seguido. El diseño simula un esqueleto de ballena que se extiende a lo largo de sus 80 metros, pero construído de tal manera que cuando hay fuertes corrientes, el agua fluye por debajo sin ensuciar la playa  de Uhmlanga Rocks, que por lo general es muy limpia y su agua transparente.
El muelle es parte del mismo proyecto de la promenade. Esta iluminado por las noches y tiene bancos para sentarse.
La provincia de KwaZulu Natal (también conocida como Zululand) rebasa de cultura y tradiciones.
Fue un acierto hacer de Uhmlanga la base para recorrer "La Ciudad Jardín". Por las noches me sentía en Europa, comiendo en restaurantes internacionales, viendo gente de todo el mundo, o caminando por sus impecables aceras a cualquier hora de la noche en completa seguridad. De día trataba de alejarme de la civilización y recorría en la camioneta todo cuanto me era posible por las verdes colinas de Zululandia.
Uhmlanga no defraudará a los mas exigentes. Además de la calidad de vida que ofrece, uno puede pasar varias semanas recorriendo esta provincia que ofrece una variedad enorme de propuestas naturales, culturales, gastronómicas, de vida nocturna o de aventura.