Hay un punto exacto en Belgrado dónde la historia de Europa de divide y se abraza al mismo tiempo, se trata de la confluencia entre el imponente río Danubio y el Sava que trae sus aguas desde las montañas de Eslovenia
Si visitas Belgrado, la capital de Serbia, no es una mala idea realizar algunos de los muchos paseos lacustres que ofrece la ciudad, y que por lo general parten desde los muelles de Sava Mala (cerca del moderno complejo de bares y restaurantes Belgrade Waterfront).Los hay de varias duraciones. Los barcos casi siempre tienen una terraza para disfrutar de las vistas y de la fresca brisa que siempre regala el Danubio. Allí venden productos de cafetería y bebidas, y en algunos se puede incluso cenar.
Apenas nos vamos alejando de la orilla podemos vislumbrar la silueta cada vez más lejana de la Fortaleza de Kalemegdan, alzándose imponente sobre lo más alto de un acantilado, y comprender por que este punto fue una de las posiciones militares más codiciadas del continente, y por que fue tan pretendida por romanos, otomanos y más tarde por el Imperio Austrohúngaro.
En el camino se cruzan algunos Splavovi, que son discotecas flotantes con gran ambiente por las noches, como lo tiene toda la ciudad.
No hay mucho para ver, esa es la verdad. Al menos en el crucero que tomé yo.
Se pasa por debajo de dos o tres puentes dónde se pueden apreciar las construcciones más modernas de Belgrado, una ciudad que, vista desde tierra o desde el agua, siempre parece estar en obra.
Una de las noches que pasamos en la ciudad vinimos a comer a un restaurante en esta zona, que ciertamente destaca por sobre otras en la ciudad.
Entre los edificios que se pueden apreciar desde el barco se encuentra La Torre de Belgrado, cuyo nombre oficial es Kula Belgrado. El rascacielos de uso mixto tiene 40 plantas y alcanza los 168 metros de altura. Fue diseñado por el mismo estudio que construyó el Burj Khalifa en Dubai.
A excepción de la torre de televisión de Belgrado, y de algunos edificios de Turquía, Kula Belgrado es el edificio más alto de los Balcanes.
Frente a la confluencia de los ríos se despliega Veliko Ratno Ostrvo, la Isla de la Guerra Gran. Esta isla está deshabitada y sólo funciona como una reserva para pájaros.
Al frente de la isla se encuentra la confluencia entre los ríos Sava y Danubio. Uno puede notar la diferencia de color y espesura de las aguas. En este punto se cruzaban dos mundos, ya que este punto era la frontera entre el Imperio Otomano y el Imperio Austrohúngaro. Acá es más fácil entender por qué Belgrado fue destruida y reconstruida más de 40 veces.





