jueves, 18 de diciembre de 2014

La Calera de las Huérfanas

A pocos kilómetros de la ciudad de Carmelo se encuentra La Calera de las Huérfanas, quizás el mas importante exponente en píe del paso de los Jesuitas por el Uruguay.

Originalmente este lugar era el casco de la "Estancia del Río de las Vacas", o "Estancia de Belén", unas 140.000 hectáreas que los Jesuitas habían recibido por parte de la Corona Española y administraban desde 1741.
Con el paso de los años, y la necesidad de hacer mas rentable su explotación, hacen una calera desde la cual y mediante el paso por dos grandes hornos vendían este indispensable material para la construcción. El agregado posterior "de las Huérfanas" tiene origen en que los fondos de la producción de este lugar estaban destinados a la manutención de el Colegio de Niñas Huérfanas de Buenos Aires.
La primera aproximación (en realidad la segunda, pues ya había estado aquí cuando niño 25 años atrás) la hice casi de noche, a sabiendas de que en este lugar pasan "cosas raras", y está munido de cuentos y leyendas. Voces Anónimas, un conocido programa de televisión que se emite por Canal 12 fue en busca de repuestas, y solo volvieron con mas preguntas.
Hay un túnel que nadie puede cruzar ya que se apagan las luces que uno lleve, no importa si son linternas, velas o farolas. Dicen los que se aventuraron que se escuchan voces de niñas llorando.
Otro grupo de periodistas radiales, entrevistados en el citado programa de T.V. pudo grabar una voz que según descubrieron significa "Peligro" en Guaraní.
En algún momento del día siguiente volví a tomar mejores fotos, y es que La Calera de las Huérfanas, Monumento Histórico Nacional, era uno de los must que me había propuesto para este viaje a Carmelo, y uno de las mayores atracciones turísticas en su tipo del Uruguay.
Durante 10 años estuvo administrada por Juan de San Martín, padre del Prócer de la Patria y Libertador de las Américas don José de San Martín. De hecho tres de sus hermanos nacieron aquí antes de que el lugar sea entregado a la Hermandad de la Santa Caridad entre 1778 y 1837.
La próspera estancia contaba con dos hornos de cal cuya producción estaba destinada a la consolidación edilicia de Montevideo y de Colonia del Sacramento y también de Buenos Aires.
Esta explotación minera es la segunda mas antigua del Uruguay solo detrás de la de Narbona.
En las caleras daban el calor necesario a las piedras hidratadas de Carbonato de Calcio, con la cual lograban Óxido de Calcio, o Cal Viva como se la conoce generalmente.
A la boca del horno se accedía por un terraplén a sus costados desde el cual se arrojaba el material.
En la calera trabajaban los 150 esclavos negros que vivían aquí, separados de los blancos y de los indios.
Resulta curioso que hayan habido esclavos aquí cuando la Compañía de Jesús siempre se caracterizo por evangelizar a los indígenas y tratarlos de igual a igual.
La iglesia que aún se mantiene en pie, aunque apuntalada al piso por grandes tablones de madera, tiene la particularidad de que su altar forma parte de la misma pared del fondo. Una rareza en la mayoría de las iglesias, ya que los altares suelen ser obras de arte en si mismas, hechas en maderas o mármoles. Se cree que la razón por la cual los Jesuitas decidieron hacer un altar fijo en la pared, es para que no pudiera ser destruido en alguno de los frecuentes ataques que padecían los habitantes de la zona.
Sus dimensiones son bastante importantes, con 21 metros de largo por siete de ancho, pero lo que mas impresiona es el muro parejo de mas de un metro de ancho. El techo ya no existe.
A los locales no les gusta meterse dentro de la iglesia. Temen sentir cosas raras.
Los restos de piedras sugieren la existencia de dormitorios para unos 300 pobladores, sin contar los de los 150 esclavos, que vivían en una ranchería separada.

El lugar está bien organizado y cuidado. Cuenta con una sala de interpretación, y carteles explicativos en los senderos. Desde 1999 se trabaja en la puesta en valor del conjunto.
¿Como llegar?

Desde Buenos Aires.
Por agua: Servicio Cacciola desde el Puerto de Tigre. Este es el único servicio fluvial que comunica Carmelo con la Argentina. La empresa ofrece además City Tours que incluye la visita a la Calera de las Huérfanas.
Buquebús hasta Colonia del Sacramento, mas 100 kilómetros de ruta hasta Carmelo. Mas caro, pero te da la posibilidad de llevar nuestro vehículo a bordo, y hacer compras libres de impuestos en el Free-Shop  del barco. Además sale desde Puerto Madero, y no desde Tigre que ya es un viaje en si para los que no somos de la zona.
Otras empresas como Ferrylineas, SeaCat,  Colonia Express, etc llegan a la ciudad de Colonia desde Tigre o Buenos Aires, todas con tarifas mas moderadas.
Una variable mas original, y también saliendo desde el puerto de Tigre es la que ofrece la empresa Lineas Delta Argentino que llega hasta Nueva Palmira, sita a 20 kilómetros o menos de la ciudad de Carmelo en barcos de menor porte.

Por tierra son 400 kilómetros desde Buenos Aires por Fray Bentos,  246 si llegamos desde Montevideo.
Por aire: Aeropuerto de San Fernando. Vuelos privados de 5 minutos, o vuelos charter desde el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini (Ezeiza).