domingo, 21 de febrero de 2016

Wroclaw, una ciudad que promete

Breslavia (o Wroclaw si se prefiere en polaco) es una de las ciudades mas importantes de Polonia y capital económica y cultural de la provincia de Baja Silesia. Se encuentra asentada sobre varias islas en el suroeste del país junto al río Óder, que cruza con formas caprichosas la geografía de la urbe que cuenta con unos 700.000 habitantes (o 1.000.000 si sumamos su área metropolitana).
Habíamos llegado a Wroclaw manejando de noche desde un punto equidistante a Cracovia. Una fina lluvia hacia trabajar a las escobillas de mi auto a una velocidad siempre constante que no ayudaba a concentrarme. Tres idénticas vueltas fueron necesarias para darnos cuenta que no iba a ser posible llegar a nuestro hotel sin cometer una infracción de tránsito, por lo que cuando no había autos alrededor hicimos poco mas de una cuadra en contra mano para poder llegar.

Despertar con un poco de sol colándose por las ventanas de nuestro cuarto de hotel fue una buena manera de comenzar el día.  Estábamos alojados en el centro histórico de la ciudad, la parte mas linda de Breslavia, que fue el punto desde donde empezamos nuestra recorrida.
Con cada paso que daba me iba sorprendiendo con la belleza de esta ciudad de la que pocos hablan.
Breslavia tiene claras influencias germanas, y es que desde tiempos de la Edad Media, cuando era parte de la Liga del Hansa, y hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial, de alguna manera u otra siempre fue una ciudad alemana que tenía a Breslau por nombre.
Entre el siglo XV y el siglo XVIII fue parte del Sacro Impero Romano Germánico, pero al cabo de un par de guerras, Federico II "El Grande", tercer rey de Prusia le gano el territorio de Silesia a la Austria de los Habsburgo, y Breslavia, y con ello pasó a ser la capital de esta nueva provincia Prusiana.
Con la Unificación Alemana de 1871 la ciudad pasó de tener 90.000 habitantes a superar el medio millón con comodidad, cifra llamativa si tenemos en cuenta que no difiere mucho con la población actual. Breslau era de pronto una de las ciudades mas importantes de Alemania gracias a su importante plaza comercial en donde se destacaba la manufactura de materias primas.
No pasarían muchos años hasta los días de la Primera Guerra Mundial, y cuando la contienda terminó, Alemania tuvo que ceder los mejores territorios de Silesia a la recién restituida República de Polonia. Esto acrecentó la tensión entre los dos vecinos, y pudo ser uno de los disparadores de los primeros conflictos antisemitas que no tardaron en aparecer.
Pocos años mas tarde Polonia volvería a ser invadida por los alemanes.
En las elecciones de 1933 Breslavia fue una de las ciudades en donde el Partido Nacional Socialista que llevó al poder a Adolf Hitler consiguió mas votos. Para finales de 1939 Breslau volvía a ser una de las ciudades mas importantes de Alemania.
Luego vinieron los años de la Segunda Guerra Mundial. Durante la mayor parte de la contienda, la ciudad de Breslavia había estado lejos de los principales focos de conflicto.
Para los alemanes era un lugar clave por la importancia de su industria bélica, y Hitler la consideraba un "fuerte". Cuando los Aliados se enteraron, la suerte de la ciudad cambió para mal. Gran parte de su centro histórico y urbano quedó destruido bajo el fuego de las bombas de los Aliados y especialmente del Ejército Rojo que tras la Batalla de Breslau se instaló durante décadas en las calles de la ciudad.

Todos los alemanes que aún permanecían en Breslavia perdieron sus propiedades y a riesgo de morir tuvieron que migrar hacia el oeste, a los territorios que formarían hasta la Caída del Muro de Berlin, parte de la República Federal de Alemania.
Por suerte los Rusos no dejaron muchas huellas de arquitectura soviética en su paso por Breslavia, y un importante número de edificios del Stare Miasto (centro histórico) pudieron ser rescatados con fondos públicos de la destrucción y del olvido. La ciudad de Breslavia hoy vuelve a tener su mejor cara.

La ciudad no tiene la misma fama que Cracovia, y sus visitantes no se acercan ni por asomo a las cifras que maneja la segunda mayor ciudad y ex capital de Polonia. Sin embargo debo (y quiero) admitir que el centro histórico de Wroclaw me pareció mucho mas lindo. De hecho no hubiera tenido problema en instalarme unos días en esta ciudad hasta descubrir todos los secretos de su casco histórico, con edificios de tantas épocas y estilos diferentes.
Hay un buen número de edificios destacables en los alrededores del centro histórico de Wroclaw. Entre ellos la Iglesia de Santa Isabel, del 1330. Es una construcción de Estilo Gótico que venía a reemplazar un templo Romano que funcionaba en este mismo lugar desde el medioevo. Fue durante muchos años una de las dos iglesias que funcionaban en Wroclaw. Aquí están enterrados los restos de muchos personajes patricios de Polonia. La iglesia tiene la torre mas alta de la ciudad (80 metros).
La Iglesia de Santa Isabel fue un templo Protestante hasta la Segunda Guerra Mundial. Entre 1975 y 1976 sufrió dos grandes incendios en el que se perdieron una serie de reliquias.
Wroclaw fue elegida junto a San Sebastián (en España) como Ciudad Europea de la Cultura 2016, lo que seguro fomentará de alguna manera su número de visitantes.
No tengo dudas que la ciudad va a dejar de ser una joya oculta de Polonia y va a integrar los próximos circuitos turísticos de esta zona de Europa.
Al principio se confunde con una de las tantas iglesias el Ayuntamiento de Wroclaw (Ratusz).
Esta construcción reemplaza a una de la Edad Media, y aunque fue parcialmente dañado durante la Segunda Guerra Mundial, el edificio de Estilo Gótico Renacentista recuperó su impronta original. Algunas de sus salas se pueden visitar. Dentro funciona el Museo de la Burguesía.
En su fachada hay un reloj astronómico del 1580.
A su lado está el primer lugar en vender cerveza a los habitantes de la ciudad.

El ayuntamiento se encuentra en la gigante Plaza del Mercado (Rynek), una de las mas grandes de Europa, y el lugar elegido por el pueblo para los acontecimientos sociales
Luego entramos a mirar el angosto interior de la Iglesia de Santa María Magdalena, cuya construcción comenzó en 1362 y se extendió durante años.
Los arcos de la nave se extienden desde el piso hasta los 25 metros de altura. Las cúpulas fueron agregadas en 1480. Las 2 torres que acompañan el conjunto alcanzan los 72 metros, pero las originales fueron destruidas junto al resto del edificio durante la Segunda Guerra Mundial.
La Iglesia de Santa María Magdalena fue completamente reconstruida entre 1947 y 1953.
Púlpito de Gross de 1581
Aunque impone respeto por su tamaño es mucho mas austera que otras iglesias de Wroclaw, algo bastante común en la arquitectura Silesiana, sin embargo su importancia no radica en su manufactura, si no en el hecho que desde aquí se llamó a la Reforma de la Iglesia Silesiana durante el siglo XVI.
Este acontecimiento marco un antes y un después en la historia de la iglesia. El Papa y el Clero perdieron algo de poder y se dejaron de lado las idolatrías hacia ciertos personajes.
Las 95 Tesis de Martín Lutero obligaron a ciertos debates que terminaron acercando a la figura de Dios a mas personas.
La Iglesia Católica no tardó en manifestarse, y tomar acción durante un período comprendido entre 1545 y 1648, cuando ya había terminado la Guerra de los 30 Años, en donde la mayoría de las potencias europeas se vieron enfrentadas por la creciente crispación entre Católicos y Luteranos
A este momento se lo conoce como la Contrarreforma o Reforma Católica, y dio origen a una serie de Órdenes religiosas que partieron a zonas rurales y lugares necesitados, o a la recientemente descubierta América, para predicar con humildad y ejemplo.
Wroclaw es una ciudad con una intensa vida cultural, gracias al gran número de estudiantes que desde hace siglos vienen asistiendo a las universidades locales. La primera referencia histórica de la Universidad de Wroclaw data del 1505, aunque recién obtuvieron reconocimiento en 1702.

En la época en la que Breslau era capital de una provincia Prusiana, los Teutones mudaron desde Frankfurt Oder (no confundir con Frankfurt am Main) una vieja universidad a la cual llamaron
Schlesiche Friedrich-Wilhems Universtat, de la cual hay salido 11 Premios Nobel en pocos años. Como curiosidad, una de sus estudiantes fue mas tarde Santa Teresa Benedicta de la Cruz, quien murió en el Campo de Concentración de Auschwitz.
El pasado histórico de Breslavia se entremezcla con una buena dosis de arte callejero por doquier. Pinturas y "Stencils" acompañan a la arquitectura de la ciudad sin vandalizar las construcciones. Todo lo contrario. El arte callejero complementa la escena de Wroclaw.

A unos pocos kilómetros del centro histórico de Wroclaw, y rodeado por grandes casas y el cuidado Parque Szczytnicki (el pulmón verde de la ciudad) se encuentra el Centennial Hall (Jahrhunderthalle en alemán o Hala Stulecia en polaco). También la "aguja" o "Iglica" que casi alcanza los 100 metros de alto y que los rusos dejaron de recuerdo en 1948.
Aunque ciertamente no de los mas antiguos, el Centro del Centenario es de uno de los edificios de mayor relevancia histórica en Polonia y en la ciudad de Breslavia. Su cúpula hecha en Hormigón Armado alcanza los 65 metros de diámetro y fue (o sigue siendo) la mas grande del mundoPor considerarse uno de los mayores logros de la arquitectura del siglo XX, razón por la cual UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad al Centro del Centenario de Wroclaw en 2006.
El Centro del Centenario (mas tarde Hala Ludowa o Pabellón del Pueblo) fue el lugar en donde sucedían (y siguen pasando) los grandes eventos de la ciudad. Obras teatrales, competencias deportivas (por ejemplo el Mundial de Basquetball de 1963) o funciones de la ópera.

El Centro del Centenario es obra del arquitecto Max Berg, quien en esos tiempos trabajaba para el Municipio de Breslau. Fue construido por ordenes del Imperio Alemán (Deutsches Reich) entre 1911 y 1913 (20 meses), cuando Breslavia aún estaba bajo su dominio, con motivo de las celebraciones del primer centenario de la Batalla de Leipzig, el mayor de los enfrentamientos bélicos ocurridos durante los casi 16 años que duraron las Guerras Napoleónicas.
Fue cerca de aquí donde el Rey Federico Guillermo III de Prusia llamó al alzamiento en contra de Napoléon. En aquellos días, Napoléon y su ejército eran temibles. De todos modos solo tres días de batalla le bastaron a las tropas de la coalición que habían formado Prusianos, Rusos y Suecos. Fue una paliza en la que mas de 75.000 Franceses perdieron la vida, sumados a varias decenas de miles de las tropas de la coalición.
Todos estos acontecimientos forjaron el carácter de la ciudad, haciendo de Wroclaw, un lugar de lo mas interesante, y con una propuesta que invita a recorrer sus dominios. Si hay algo que llama la atención es no encontrar a Wroclaw entre las preferidas de los turistas que llegan a Polonia.

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