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miércoles, 16 de abril de 2014

El opaco brillo del oro en Tanzania

Si bien el gobierno de Tanzania participa en convenios internacionales contra el trabajo infantil, lo cierto es que están muy lejos de lograr una merma en la participación de menores en los diferentes ámbitos de su economía.

Tanzania es el cuarto mayor productor de oro en el continente africano. La extracción del apreciado metal se hace en minas de poca envergadura, muchas de ellas clandestinas, por ser artesanales.
Los niños son muy buscados. No solo por que su paga es poca, o nula, si no por que pueden meter sus frágiles cuerpecitos en lugares donde los adultos no entran.

 La mayoría de estos niños que trabajan en las minas son huérfanos. Muchos han sido testigos de como se llevaban a sus hermanos a la densidad de las vecinas selvas del Congo o Uganda, a pelear como niños soldados por causas e intereses que no entienden.
Otros, con lógico miedo, se sienten amparados por los buscadores de oro, y el plato de comida que les ofrecen al final de la jornada. Jornadas eternas bajo tierra, respirando polvo en el mejor de los casos, con el peligro constante de derrumbes en estos improvisados agujeros en la tierra desde donde extraen el dorado metal.
Trabajo infantil en Tanzania
Para liberar el oro atrapado en el mineral molido, se utiliza Mercurio. El Mercurio es muy tóxico y dañino, incluso a varios kilómetros de distancia. Los niños están constantemente inhalando los vapores venenosos de este metal pesado, arriesgándose a múltiples discapacidades, ya que afecta principalmente el sistema nervioso central, o a la muerte.

Los grandes compradores de oro tienen que asegurar al mundo que hacen todo lo posible para no contribuir con estas minas ilegales en donde se emplean menores de edad.

martes, 15 de abril de 2014

Prostitución infantil en Camboya

Como escribo un blog de viajes, me encuentro un poco limitado, ya que siento que solo debiera escribir sobre aquello que he visto con mis propios ojos.
Por ello, en esta ocasión he elegido hablar del trabajo infantil en Camboya, donde lamentablemente esta costumbre esta muy extendida, y nadie parece querer hacer nada para detenerlo.

Uno de los males que afecta a Camboya, y que no puede ser peor  es el de la prostitución infantil.
Lo mas preocupante es que esta muy instaurada en la psiquis local. Ya he comentado alguna vez en mi post de Phnom Penh, cuan instaurada esta la prostitución de menores en el día a día del país. Toda persona con la que cruces una palabra va a ofrecerte, tarde o temprano, servicios sexuales, y la palabra "young, young "(joven, joven) siempre esta presente al final de cada oración.
Aquí, en Camboya, una chica de 18 años ya esta considerada vieja, o muy usada.

Muchas de estas niñas son vendidas a la trata por sus mismos padres, quienes reciben muy poco dinero a cambio de entregar la potestad e integridad física y mental de sus hijas, e hijos también, por que los (pequeños) hombres no se quedan afuera de este flagelo.
Contra la prostitución infantil en Camboya
He visto niñas menores de edad a la vera de las rutas de varios países, trabajando con sus cuerpos en lugar de estar aprendiendo en las escuelas, o contenidas por sus familias.
Siempre hay un adulto responsable de explotar al menor. El padre que vende a la niña, el proxeneta que maneja su vida, el cliente que consuma el acto y alimenta la demanda.

Estas agresiones sexuales sin retorno no ocurrirían sin un mercado, sin una demanda.

Estas prácticas dañan la vida de los niños para siempre. Son cicatrices en el alma que nunca van a sanar. Son heridas que no van a permitirle jamás al niño desarrollarse en normalidad, y lo que es peor, lo ponen constantemente en peligro.

Durante todo el SXX hubo apostados cientos de miles de soldados en Camboya, lo cual fue visto por muchos como una oportunidad de negocio, y así es como se empezaron a construir en Phnom Penh los infames barrios rojos, o zonas donde vale todo, controlados por mafias mejor armadas y preparadas que la policía local, que nada hace para saber que es lo que sucede puertas adentro.

Cuando llegó por fin la paz a Camboya, la gran mayoría de estos soldados abandonaron el país, pero estas Zonas Rojas, y la prostitución, especialmente de menores de edad, permaneció, ya que la demanda por sexo con niños no ha cambiado.

Mientras Tailandia parece ser el paraíso del sexo pago en el Sudeste de Asia, Camboya se encarga de proveerle al cliente, todo aquello que no puede conseguir en el vecino país, o sea menores de edad.
Trabajo infantil en Camboya
En un país tan devastado por las guerras, todo esta en vías de construcción. Aún no hay en Camboya un sistema legal o jurídico que castigue a los proxenetas y perversos clientes. Aún no hay en Camboya quien defienda a los niños ante estas y otras agresiones.

Ante la evidencia internacional de este mal, algunos países han tomado la determinación de castigar a sus ciudadanos con la dureza de sus propias leyes. Repatriarlos y asegurarles unos cuantos años tras los barrotes. Una buena iniciativa,  que sería mucho mas eficiente si contase con el apoyo del gobierno.